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Hacer nata montada

Como muchas otras técnicas de la cocina, hacer nata montada en realidad es mucho más sencillo de lo que puede parecer desde fuera -cuando pisas la cocina de puntillas hasta que no te independizas y comienzas a coger la rutina de los fogones-. Sin embargo, para logar el objetivo deseado hay que seguir todos los pasos con una compañía indispensable: la paciencia.

Lo primero que debemos decidir antes de ponernos manos a la obra y hacer nata montada es elegir nuestra herramienta de trabajo. Si quieres hacerlo de la manera más tradicional, pues a mano; si por el contrario prima el tiempo por encima de todo, pues con la batidora. El resultado obtenido será muy similar, pero sí que variará notablemente el tiempo empleado.

Elegido nuestro instrumento, debes tener en cuenta que la grasa es una de las claves que determina el éxito a la hora de hacer nata montada. Por eso, debes optar por un producto con un porcentaje de materia grasa que ronde el 40%, de lo contrario nos costará mucho más conseguir que la nata líquida tome cuerpo.

Otro de los puntos que debes tener en cuenta en todo momento es la temperatura de la nata. Si algo caracteriza a este proceso es el frío, por lo tanto el bol que utilizamos como las varillas deben enfriarse con anterioridad. También, si nos decantamos por la técnica más tradicional, no está de más utilizar hielo alrededor del recipiente en el que tenemos la nata.

Y sin olvidar estas claves, tan solo nos queda disponer la nata líquida en un bol, incluir el azúcar para que le de consistencia -a gusto del consumidor- y ponernos a batir, ya sea a mano o con la batidora.

El tiempo empleado dependerá, como hemos señalado anteriormente, del método por el que nos decantemos. Si utilizamos la batidora, la nata no tardará en montar más de cinco minutos. Si es a mano, puede que se multiplique por dos, pero no más.

Hay que tener en cuenta que por muy bien que realicemos nuestra nata montada, con el paso de las horas puede perder parte de su consistencia. Por eso, si no queremos optar por el uso de estabilizadores, lo más recomendable es hacer la nata montada unos minutos antes de ponerla en la mesa.

Así, acompañada de unas fresas, será un postre excepcional.