La factura de la luz te sale hoy más barata que en 2023, pero tiene una trampa: el término fijo ha pasado de ser un tercio del recibo a casi la mitad. La parte que no depende de cuánto gastas se ha inflado un 28% en tres años, según un análisis de Hello Watt, y ya se lleva el 46% de lo que pagas cada mes. ¿La buena noticia? Que esa parte sí está bajo tu control: bajar la potencia contratada y ajustar los horarios de uso son las dos palancas reales para que el susto llegue más fino.
El agujero silencioso de la factura: el término fijo ya no es un accesorio
Si echas un vistazo a tu factura, verás que el término fijo (la parte que pagas cada mes aunque no gastes nada) ha pasado de ser un invitado a ser el protagonista. Hace tres años, en enero de 2023, apenas representaba el 29% del recibo medio, unos 18,67 euros al mes. Ahora, en junio de 2026, son 23,88 euros mensuales, un incremento del 28% que Hello Watt ha medido sobre las tarifas de las siete principales comercializadoras del mercado libre.
Mientras tanto, el coste de la energía que realmente consumes se ha reducido de 43,51 a 28,49 euros al mes, gracias a un mercado mayorista algo más calmado. El recibo medio ha caído un 16% en tres años —de 57,70 euros en junio de 2023 a 52,36 euros en junio de este año—, pero el reparto del peso ha cambiado por completo: la parte fija se ha duplicado respecto al total y ya supone el 46% del pago mensual.
Pagas lo mismo todos los meses por la potencia contratada aunque no enciendas ni una bombilla: es la parte fija que se ha multiplicado y que ya equivale a casi la mitad del recibo.
Ajustar la potencia y domar los horarios: las dos reglas de oro
La potencia contratada se mide en kilovatios (kW) y marca cuántos electrodomésticos puedes tener encendidos a la vez sin que salte el automático. La mayoría de hogares españoles se mueve entre 3,3 y 4,6 kW. Si revisas tu contrato y ves que tienes más de lo que realmente usas —porque casi nunca pones a la vez el horno, el aire acondicionado y la lavadora—, bajarla te ahorrará ese coste fijo todos los meses.
Junto a eso, aprovechar las horas valle (las más baratas) y evitar la hora punta (de 10 a 14 y de 18 a 22, aproximadamente) permite reducir la parte variable de la factura. Si tienes tarifa regulada (PVPC), los precios cambian cada hora; si estás en mercado libre, muchas compañías ya ofrecen discriminación horaria. Programar la lavadora o el lavavajillas para la madrugada y ducharte antes de las 8 de la mañana son gestos que, sumados a una potencia ajustada, le pegan un buen bocado al recibo.

Y ojo con el consumo fantasma. Los aparatos en stand-by (la tele, la consola, el router, el cargador enchufado sin móvil) siguen chupando luz aunque creas que están apagados. Desenchufar lo que no uses o poner regletas con interruptor puede reducir entre un 7 y un 10% del gasto total, según la OCU. No es magia, es apretar donde más duele.
Donde vives también decide cuánto pagas (y la letra pequeña que no te cuentan)
El calor abre una brecha de hasta 128 euros en la factura de verano según la provincia en la que residas. Pasar los meses de junio a agosto en Córdoba cuesta de media 235 euros; en León, 107. Aquí mandan el clima —más horas de aire acondicionado— y el aislamiento de la vivienda, que suele ser peor en el sur aunque haga más calor. Lo paradójico es que las ciudades donde más se paga coinciden con rentas medias familiares más bajas: un agujero en el presupuesto que, en plena canícula, pocas veces tiene escapatoria.
Hay otro detalle que no aparece en las ofertas comerciales: los impuestos han vuelto a subir. Desde el 1 de junio, con el fin de las medidas anticrisis por la guerra de Irán, el Impuesto Especial sobre la Electricidad se sitúa en el 5,11% y el IVA ha regresado al 21%. Ambos suman al total y, sobre todo, afectan más a quien ya tiene una factura alta.
En resumen (para tu bolsillo y tu salud mental)
- 💸 ¿Qué ha cambiado? La potencia contratada pesa ya el 46% del recibo medio, frente al 29% de hace tres años, mientras el coste de la energía ha bajado.
- 👥 ¿A quién afecta exactamente? A cualquier hogar con contratos de potencia superiores a lo que realmente necesita y que no aprovecha las horas más baratas.
- ✅ ¿Qué puedes hacer al respecto? Revisa los kW contratados y bájalos si te sobran; programa los electrodomésticos grandes en horario valle y desenchufa el stand-by.



