La cría industrial de pulpos vuelve a estar en el punto de mira. PACMA ha exigido hoy a la Xunta de Galicia una investigación en profundidad del proyecto experimental de Octolarvae, filial del Grupo Profand, en Moaña. La organización animalista ha puesto el foco en las altísimas tasas de mortalidad y en los riesgos para el entorno marino, que considera incompatibles con cualquier estándar de bienestar. La formación política no descarta emprender acciones legales si fuera necesario para frenar lo que consideran un nuevo modelo de maltrato a escala industrial, según ha detallado en un comunicado.
La documentación del expediente, a la que ha tenido acceso PACMA, revela datos que cuesta creer. Durante la fase experimental, las larvas de pulpo sufren una mortalidad de entre el 50 y el 80 %, y cuando se convierten en juveniles la cifra se dispara por encima del 85 %. Además, el proyecto contempla la posibilidad de capturar hembras salvajes y utilizar sus huevos porque los reproductores no pueden mantenerse de un año para otro.
Mortalidades extremas y dependencia del medio salvaje
El proyecto reconoce que no podrá ser autosuficiente. La cría en cautividad de nécoras, bueyes de mar, centollas, bogavantes cangrejos y camarones se plantea como fuente de alimento para los pulpos jóvenes, lo que abre otro frente de sufrimiento animal y de presión sobre los ecosistemas marinos. Además, los propios documentos admiten que la estabilidad genética y la salud de los animales dependen del aporte externo de reproductores silvestres.
Para un amante de los animales, una explotación con tasas de supervivencia ínfimas no puede ser aceptable. PACMA denuncia que este proyecto es la antesala de una producción industrial masiva, donde el bienestar de los pulpos —animales inteligentes y sensibles, como demuestran numerosos estudios— quedaría completamente subordinado a la rentabilidad.
Riesgos biológicos y ambientales que la Xunta conoce
El expediente no oculta los peligros. A menos de un kilómetro de las instalaciones se encuentra la ZEC Enseada de San Simón, un espacio marino protegido. La propia Consellería do Mar advierte del riesgo de que patógenos o sustancias químicas vertidas afecten al entorno. El proyecto usará hipoclorito sódico, ácido nítrico y etanol, generará residuos animales de categoría 3 y consumirá más de 23.000 metros cúbicos de agua de mar al año. Además, las instalaciones demandarán 144.000 kWh de electricidad, 14.000 litros de gasóleo y 219 metros cúbicos de agua potable anualmente. Estos datos, unidos a la cercanía de espacios protegidos, convierten a Moaña en un emplazamiento especialmente delicado. PACMA insiste en que un proyecto con tantas incógnitas no puede seguir adelante sin un control público estricto.
Una explotación con mortalidades del 85 % no puede ser el futuro de la acuicultura; es un modelo obsoleto que ignora el sufrimiento y el impacto ambiental.

Gran Canaria como espejo y la vía judicial que no se descarta
En julio de 2026, Nueva Pescanova desistió de su granja de pulpos en Gran Canaria tras años de oposición social y escrutinio administrativo. Aquel caso demuestra que estos macroproyectos no son irreversibles. PACMA confía en que la presión ciudadana y el rigor en la evaluación ambiental puedan frenar también el plan de Moaña. De hecho, el precedente de Gran Canaria confirma que cuando la sociedad se moviliza y las administraciones actúan con rigor, estas iniciativas pueden dar marcha atrás.
«Gran Canaria demuestra que estos proyectos no son inevitables. Cuando existen dudas fundadas sobre sus consecuencias, es imprescindible investigarlas hasta el final y utilizar todos los instrumentos administrativos y legales disponibles para frenarlos», declaró el partido animalista. «No vamos a permitir que Galicia se convierta en el laboratorio desde el que se impulse una nueva industria basada en el maltrato y la cría intensiva de pulpos», concluyen. La organización confía en que el caso de Moaña siga el mismo camino si la Xunta actúa con la contundencia necesaria.
🐾 Huella animal
- ❤️ Por qué es importante para un amante de los animales: La cría industrial de pulpos implica un sufrimiento masivo y un riesgo ecológico que afecta a toda la fauna marina.
- 📌 De qué no tienes que olvidarte: El proyecto admite mortalidades superiores al 85 % y dependencia de animales salvajes, lo que contradice cualquier estándar mínimo de bienestar.
- ⚠️ Cosas a tener en cuenta para el futuro: Si el proyecto avanza, sentará un precedente peligroso; la presión social y las acciones legales pueden ser determinantes.



