7 de cada 10 personas con dolor crónico declara tener un menor rendimiento laboral

Impulsado por la Plataforma de Organizaciones de Pacientes, el Observatorio de Atención al Paciente presenta un informe que visibiliza las barreras con las que se encuentran las personas con enfermedades crónicas.

El 70% de las personas con dolor crónico declara tener un menor rendimiento en su trabajo debido al dolor, pese a lo cual solo el 42% de estas personas tienen reconocido algún grado de discapacidad.

Img 9555Esta es una de las principales conclusiones del Informe 2019 del Observatorio de Atención al Paciente (OAP), presentado por la Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP) con el objetivo de recoger la situación, demandas e intereses de las personas con enfermedades crónicas en España, así como de desarrollar propuestas de mejora conjunta con todos los agentes sanitarios y sociales.

Según la presidenta de la POP, Carina Escobar, “es necesario seguir siendo el apoyo y el altavoz de las demandas de todos los pacientes, ya que si queremos tener una sanidad que responda a nuestras necesidades es vital que todos nos involucremos y que nos dejen participar de forma significativa en la formulación de aquellas políticas que afectan directamente al paciente”.

Img 9553En ese sentido, la directora de esta Plataforma, María Gálvez, ha indicado que el Observatorio “pretende visibilizar y concienciar sobre la situación de especial vulnerabilidad que viven los pacientes con enfermedades crónicas y sus familias”.

“Con este proyecto queremos mostrar la situación de muchas personas con distintas patologías, generar una evidencia que sirva de palanca para mejorar su acceso a la atención sanitaria y social en igualdad de condiciones y conseguir que las políticas sanitarias, sociales y educativas estén orientadas a paliar el impacto que tiene la enfermedad en su día a día”, ha manifestado.

El OAP recoge diversos documentos con los que se ha elaborado un informe conjunto, que ofrece una imagen de lo que es ser paciente crónico en España y las barreras con las que estas personas se encuentran actualmente. En la edición de 2019 se han fijado como prioridades los derechos de los pacientes, la calidad de la atención y el impacto de la enfermedad, especialmente en los colectivos de infancia y juventud, mujer, mayores y personas con dolor crónico.

Vulnerabilidad

Gálvez ha destacado que los datos “muestran la vulnerabilidad de estas personas en el ejercicio de sus derechos, el impacto de la enfermedad en el ámbito económico, social, laboral y educativo, y las dificultades que tienen, en algunos casos, para acceder a la atención sanitaria y social que necesitan”.

En este informe han colaborado la OMC, el Consejo General de Enfermería, el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos, AEMPS, SECA, el Consejo General del Trabajo Social, SEMG, semFYC, AEP, SEMERGEN, EUPATI, CERMI, la SEMI, y la Dirección General de Políticas de Discapacidad del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social.