La subida de las pensiones en 2027 superará el 3%, o al menos a eso apuntan las previsiones. La nómina media de jubilación escalará por encima de los 1.625 euros al mes y la factura de la Seguridad Social engordará, como mínimo, en 7.400 millones.
No hay anuncio ni promesa electoral detrás. Lo que hay es una ley que dice que desde 2021, las pensiones contributivas se actualizan cada 1 de enero con la inflación media de los doce meses anteriores a diciembre. Hablamos del texto consolidado de la Ley General de la Seguridad Social en el BOE, y supone una subida comprometida de antemano que llegará a más de 9,5 millones de pensionistas.
De dónde sale el 3,2% y cuándo se sabrá con certeza
En cualquier caso, el porcentaje exacto todavía no está cerrado. El Instituto BBVA de Pensiones calcula que la revalorización se quedará en torno a un 3,2%, tras cruzar el IPC conocido entre diciembre de 2025 y agosto de 2026 con sus previsiones para los tres últimos meses del año. Sus analistas avisan de que el dato está sujeto a 'una gran incertidumbre'.
Y la horquilla podría quedarse corta. Funcas calcula que la presión de los precios energéticos llevará el IPC al 4,9% en septiembre y mantendrá la tasa por encima del 4% en los meses siguientes, con una media anual del 3,6%.
Los tres meses que vienen son los decisivos. El INE publica el dato provisional de inflación a finales de noviembre y confirma la cifra definitiva a mediados de diciembre. Solo entonces se sabrá el porcentaje exacto y la subida se aplicará sola en la nómina de enero.
Con ese 3,2% sobre la mesa, la pensión media de jubilación pasaría de 1.576,1 a 1.626,5 euros mensuales, unos 50 euros más. La pensión media del sistema completo, que incluye viudedad, incapacidad, orfandad y favor de familiares, subiría de 1.374,6 a 1.418,6 euros, según la última nómina publicada por el Ministerio de Seguridad Social.
La revalorización se calcula con la fórmula del IPC y llegará a las nóminas el 1 de enero de 2027, aunque la cifra final no se sabrá hasta diciembre
La factura la paga el sistema. Cada punto de subida añade unos 2.300 millones de gasto, así que solo la revalorización de las contributivas se llevará cerca de 7.400 millones. Y es una cifra a la baja porque no cuenta el aumento del número de pensionistas ni que las nuevas jubilaciones son más altas.
Las cuantías más bajas van por otra vía. El Gobierno mantiene el compromiso de revalorizar por encima del IPC las pensiones mínimas, las no contributivas y el Ingreso Mínimo Vital.

La pensión máxima, en cambio, tiene fórmula propia. Desde 2025 se actualiza con el IPC más 0,115 puntos adicionales, así que, si se cumple la previsión, subirá un 3,315% hasta los 48.593,6 euros anuales, frente a los 47.034,40 actuales.
Un blindaje con cuatro precedentes recientes
En este sentido, cuatro ejercicios seguidos ayudan a leer lo que puede ocurrir. Las pensiones subieron un 8,5% en 2023, por el estallido de precios tras la guerra en Ucrania; un 3,8% en 2024; un 2,8% en 2025; y un 2,7% este 2026. La fórmula del IPC se ha aplicado sin excepciones desde 2023, y cada una de esas subidas se ha traducido en un aumento del gasto del sistema.
El contraste con los sueldos es otro factor porque, según el indicador de coste laboral que elabora BBVA Research con datos de la Agencia Tributaria, el INE y el Ministerio de Trabajo, los precios vuelven a subir más que los salarios y los trabajadores vuelven a perder poder de compra por primera vez desde mediados de 2023.
También la negociación colectiva, ya que el denominado Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC) caducó el 31 de diciembre de 2025 y patronal y sindicatos no han logrado renovarlo. El líder de CCOO, Unai Sordo, ha avisado de una "guerra de guerrillas" en los convenios si no llega un acuerdo "de impulso".
Sea como fuere, toca esperar a finales de noviembre, cuando llegará el dato provisional del IPC. A mediados de diciembre, la confirmación del INE, y el 1 de enero de 2027, la nómina con la nueva cuantía. Para entonces, las pensiones mínimas y el IMV tendrán su propio porcentaje, ya comprometido por encima de la inflación.













