En 2027, jubilarse a los 65 exigirá acreditar 38 años y 6 meses cotizados. Quien no llegue a ese umbral tendrá que esperar hasta los 67. Es el último escalón de la reforma que el Parlamento aprobó en 2011 y que, a partir de ahora, deja de moverse salvo que se apruebe una nueva ley.
La norma tiene dos caras y conviene mirarlas juntas. Por un lado, la edad ordinaria de retiro. Por otro, el tiempo trabajado que hace falta para conservar los 65. La cotización —los años y meses que se han pagado a la Seguridad Social— funciona como llave: con la carrera suficiente, la edad se queda en 65; sin ella, sube.
El calendario lo muestra con claridad. En 2024 bastaban 38 años para jubilarse a los 65. En 2025 el listón subió a 38 años y 3 meses, y en 2026 se mantiene en esa misma cifra, con 66 años y 10 meses para quien no la alcanza. En 2027 la cotización exigida sube otros tres meses y la edad del resto llega a los 67 años.
¿Qué cambia exactamente en la jubilación de 2027?
Son tres variables a la vez. La primera, la edad: quien no alcanza el listón pasa de retirarse a los 66 años y 10 meses a hacerlo a los 67. La segunda es la cotización mínima para mantener los 65: la cotización mínima sube a 38 años y 6 meses en 2027. La tercera es la menos conocida.
Se trata del tiempo necesario para cobrar el 100 % de la base reguladora, la referencia sobre la que se calcula la pensión. Ese periodo pasa de 36 años y 6 meses a 37 años. Dicho de otro modo, la pensión completa también exige más carrera que este año. El dato importa.
La fecha en la que se cumple el umbral cuenta tanto como la cifra. Quien acredita los 38 años y 6 meses en 2026 se rige por el listón de 2026; quien los cumple en 2027, por el nuevo. Las carreras muy largas juegan con ventaja: por encima del umbral, los recortes por adelantar el retiro son menores.
El cambio no llega de golpe: ningún trabajador salta de una regla a otra, pero cada generación se jubila un poco más tarde que la anterior.
¿A quién afecta y cómo le cambia el día a día?
El cambio afecta, sobre todo, a quienes cumplan 65 años en 2027 y a quienes ya planifican su salida. Los nacidos en 1962 llegan a esa edad ese año y se encuentran con la tabla definitiva. Tres perfiles sirven para ver cómo se aplica la regla en la práctica.
Marta empezó a trabajar a los 24 años y acumula 39 de cotización. Supera el umbral con holgura y podrá retirarse a los 65 sin penalización por edad.
Javier empezó a cotizar a los 30 y suma 35 años: su edad ordinaria es de 67. Debe elegir entre seguir trabajando o adelantar el retiro asumiendo un recorte. Lucía acumula 38 años y 4 meses y le faltan solo dos meses para alcanzar el umbral. Si los completa, se jubila a los 65; si no, tendrá que esperar casi dos años.
El impacto no se queda en esa generación. Cualquiera que esté calculando su fecha de salida necesita saber cuántos años y meses tiene acreditados, y no siempre es fácil: la mayoría de los trabajadores que se acercan al umbral desconoce cuántos meses tiene acreditados. Para consultarlo, la web de la Seguridad Social permite revisar el informe de vida laboral, el documento que detalla los periodos cotizados.
De la reforma de 2011 al último peldaño: el contexto
La reforma se diseñó precisamente para esto: subir la edad poco a poco para que ninguna generación notara un salto brusco. Por eso el sistema pide cada año unos meses más de edad o de cotización. 2027 es el último peldaño de la reforma de 2011, que fija la Ley General de la Seguridad Social en 67 años, o 65 con 38 años y 6 meses. A partir de ahí, la tabla se queda quieta salvo nueva reforma.
El umbral también decide cuánto cuesta adelantarse. La jubilación anticipada voluntaria permite salir a los 65 con menos de 38 años y 6 meses, o a los 63 con esa cifra o más. La forzosa, ligada a un despido, abre la puerta desde los 63 con menos cotización o desde los 61 con 38,5 años o más.
Adelantar tiene precio y se paga durante toda la jubilación. En la voluntaria, retirarse 24 meses antes supone una reducción que va del 21 %, para quien cotizó menos de 38 años y 6 meses, al 13 % para quien acredita 44 años y 6 meses o más. En la práctica, cotizar más reduce el recorte por adelantar el retiro.
El dato que más pesa es la fecha. Revisar la vida laboral antes de pedir el retiro evita sorpresas, sobre todo cuando faltan pocos meses para el umbral. El margen es mínimo.
📌 El foco social: las claves
- 🔎 Qué es lo importante: desde 2027, jubilarse a los 65 exige 38 años y 6 meses cotizados.
- 👥 Quiénes son los afectados: quienes cumplan 65 años ese año y quienes ya planifican su retiro.
- ➡️ Qué consecuencias puede traer: sin esa cotización, la edad ordinaria sube a 67 años.




