Un juez ha concedido una indemnización de 5,7 millones de euros a los padres de un bebé que quedó tetrapléjico tras el parto. La sentencia considera acreditada una cadena de errores en el Hospital de La Paz, en Madrid, que terminó con un uso desmedido del fórceps.
El niño, que hoy tiene cuatro años, sufrió gravísimas lesiones en las cervicales durante el alumbramiento. Sufre tetraplejia y necesita un respirador para sobrevivir.
¿Qué ha pasado exactamente?
La madre había tenido un primer parto sin complicaciones y un embarazo que describe como estupendo. Llegó al hospital madrileño el 23 de diciembre de 2021 tranquila, según su propio relato. Veinticuatro horas después, el bebé seguía en la UCI con daños severos en la zona cervical. La cadena de errores del ginecólogo que atendió el parto acabó en tetraplejia.
El último eslabón fue, siempre según la resolución, un empleo desmedido del fórceps, el instrumento que se utiliza para ayudar a salir al bebé en determinados partos complicados. El testimonio de una enfermera fue clave para acreditar lo ocurrido.
Esa profesional presenció el alumbramiento y su identidad se ha protegido. Describió la maniobra como la más agresiva que había visto en su carrera. Su declaración permitió reconstruir paso a paso lo que sucedió en el paritorio.
La sentencia no señala un único fallo, sino una sucesión de decisiones que, encadenadas, cambiaron para siempre la vida de un recién nacido.
El caso ha tardado casi cinco años en llegar a sentencia. El proceso ha sido largo. La indemnización concedida asciende a 5,7 millones de euros, una cantidad que se fija atendiendo al daño causado y a las necesidades de cuidado de por vida.
¿A quién afecta y cómo?
Por encima de la cifra está el día a día de un niño de cuatro años que depende de un respirador y de cuidados continuos. La tetraplejia derivada de un parto exige atención sanitaria y apoyo familiar permanente, con un coste que no termina en la infancia.
El fallo también interpela al conjunto del sistema sanitario. La seguridad del paciente —el conjunto de protocolos que buscan evitar daños evitables en la atención médica— se juega en buena parte en los paritorios, donde las decisiones se toman con el reloj en contra. La cuantía es solo una parte.
En obstetricia, el fórceps es un instrumento indicado en partos complicados y la mayoría de las maniobras se resuelven sin incidencias; la clave está en la indicación y en el tiempo de aplicación, según los criterios clínicos habituales. La herramienta es válida cuando la indicación es correcta.
Cómo se valora el daño y qué pasos vienen ahora
Cuando se aprecia un funcionamiento anormal de la asistencia sanitaria pública, la vía habitual en España es la responsabilidad patrimonial, un procedimiento por el que la Administración asume el coste del daño causado. La cuantía no se decide al azar: se calcula con baremos que valoran el alcance de las lesiones, la edad del afectado y la asistencia que necesitará en el futuro.
El derecho a la información y al consentimiento informado está recogido en la Ley 41/2002, de autonomía del paciente, que obliga a explicar los riesgos y las alternativas antes de cualquier intervención. En los partos instrumentalizados, esa información resulta especialmente relevante. Ese es el punto de fondo.
La sentencia abre ahora la fase en la que las partes pueden decidir si la recurren. Si el fallo no se impugna, la familia podrá percibir la indemnización; si se recurre, el caso volverá a los tribunales y el calendario se alargará de nuevo.
Mientras tanto, el debate sobre los protocolos de los paritorios sigue abierto. Los planes oficiales de seguridad del paciente inciden en la formación continuada y en el análisis de cada incidente como herramientas de prevención. La seguridad del paciente depende de registrar y analizar lo que falla.
📌 El foco social: las claves
- 🔎 Qué es lo importante: Un juez concede 5,7 millones a los padres de un bebé tetrapléjico por errores en el parto.
- 👥 Quiénes son los afectados: El niño, que necesita respirador y cuidados permanentes, y su familia.
- ➡️ Qué consecuencias puede traer: Refuerza el debate sobre el uso del fórceps y los protocolos de los paritorios.



