La Sareb llega a su final con 20.586 millones de euros de deuda que no va a poder devolver. El traspaso de 40.000 viviendas a Casa 47 deja la factura en el Estado.
Vamos por partes. La Sareb nació en 2012 para agrupar los activos tóxicos de las cajas de ahorro que habían quebrado. El entonces ministro de Economía, Luis de Guindos, aseguró que aquel instrumento no iba a costar dinero al contribuyente. Catorce años después, la entidad encara sus últimos meses con un agujero que no se cierra.
Los números del banco malo: 20.586 millones sin devolver
El cierre de 2025 deja una deuda de 20.586 millones de euros, la mayor parte impagable cuando la sociedad se liquide. La fecha límite es el 28 de noviembre de 2027, dentro de poco más de un año. Hasta entonces, los gestores intentarán vender lo que puedan para reducir pérdidas.
Detrás del agujero está la tasación. Los gestores valoraron la cartera inicial en 50.781 millones de euros. No valía eso. De ahí que cada venta de un piso o un suelo se cierre en pérdidas y que el desfase se haya agrandado ejercicio tras ejercicio.
Tampoco es que no se haya pagado nada. En catorce años, la Sareb ha repagado unos 23.000 millones, aproximadamente la mitad de su cartera de partida. En 2024 llegó a facturar 3.000 millones y aún conserva activos por colocar, como varias viviendas de la urbanización madrileña de La Finca retenidas en los tribunales. La factura final todavía no está emitida.
La Sareb ha devuelto unos 23.000 millones en catorce años, pero el grueso de los 20.586 millones pendientes no se va a poder pagar antes de la liquidación.
Qué cambia para quien espera un alquiler asequible
El movimiento clave es el traspaso a Casa 47, la empresa pública de vivienda del Ministerio de Vivienda. La Sareb le cede 40.000 viviendas y 2.400 suelos para otros 50.000 inmuebles. Esos activos están valorados en 5.900 millones y pasan a manos del Estado: contablemente no es una pérdida, pero el agujero se queda en la entidad que se extingue.
Para el ciudadano, lo relevante es qué hay dentro de esa cartera. La Sareb deja al Estado más de 11.000 viviendas con alquiler social para personas vulnerables, un programa que sigue firmando contratos cada día. Además, la promotora Árqura ha entregado vivienda nueva por debajo de precio de mercado a 11.000 familias y quedan más de 3.000 inmuebles por entregar. Los contratos ya firmados se respetarán y será Casa 47 quien continúe la construcción.
El precedente de 2012 y lo que queda por decidir
No es la primera vez que un rescate bancario acaba con la factura en el sector público. La Sareb se diseñó en 2012 con el argumento de que no costaría dinero al contribuyente y hoy el Estado asume una cartera que no ha dejado de perder valor. Ahí está la diferencia con otros salvamentos: lo que queda es, en buena parte, vivienda, y eso desplaza el debate del rescate financiero a la política de alquiler asequible.
Las posturas en juego son distintas. Los sindicatos de la entidad piden que los 240 trabajadores pasen a Casa 47, y fuentes de la Sareb defienden 'la profesionalidad de la plantilla' y recuerdan que aún resta trabajo. El futuro de la sociedad lo decidirá el próximo Ministerio de Economía: una filial, una nueva sociedad o una fusión con Casa 47. Sigue abierto qué pasa con los servicers, las inmobiliarias que gestionan la cartera: Anticipa-Aliseda, del grupo Blackstone, y Servihabitat.
El calendario, eso sí, ya está marcado. El 28 de noviembre de 2027 la sociedad debe estar liquidada y hasta entonces el FROB, su máximo accionista desde 2022, y el Ministerio de Economía tendrán que cerrar la fórmula. La plantilla, los servicers y las 3.000 viviendas pendientes de entrega son las tres carpetas que siguen encima de la mesa.
📌 En claves: lo que debes saber
- Qué ha pasado: La Sareb afronta su liquidación con 20.586 millones de deuda impagada y traspasa 40.000 viviendas y 2.400 suelos a Casa 47.
- Por qué te importa: Ese traspaso convierte activos financieros en parque público de vivienda y alquiler asequible, con más de 11.000 pisos ya en alquiler social.
- A quién afecta: A quienes esperan una vivienda pública, a los 240 empleados de la Sareb y a las 11.000 familias que ya viven en pisos de Árqura.
- Hacia dónde vamos: El 28 de noviembre de 2027 la sociedad debe estar liquidada; hasta entonces, el Ministerio de Economía decidirá si hay fusión con Casa 47.



