Si compras en Temu, Shein o AliExpress, tu próximo pedido cuesta dos euros más. La tasa europea de paquetes ya está en vigor y se aplica a cada envío que entra desde fuera de la Unión Europea.
La Unión Europea hizo oficial el cargo este 1 de noviembre. Son dos euros por paquete y recaen sobre todos los envíos extracomunitarios que entren al mercado único para entregarse de forma directa al consumidor final. No es un parche temporal: Bruselas la presenta como una tasa permanente para financiar unas aduanas desbordadas.
Qué es la tasa y a dónde va el dinero
El volumen lo explica. Según los datos que maneja la Dirección General de Fiscalidad y Unión Aduanera de la Comisión, en 2025 se importaron unos 5.900 millones de paquetes en la UE, casi 6.000 millones. De ellos, alrededor de 4.500 millones valían menos de 150 euros, el umbral que durante años mantuvo esos envíos exentos de aranceles.
De esos envíos de bajo valor, el 91% procedía de China, presumiblemente de Shein, Temu y AliExpress. Las inspecciones coordinadas detectaron además que cerca del 60% de los artículos revisados no cumplía la normativa, algo que Bruselas vincula con riesgos para la seguridad del consumidor y con competencia desleal frente a las empresas que sí cumplen.
Si el volumen se hubiera mantenido en el nivel del año pasado, la tasa recaudaría unos 12.000 millones de euros por ejercicio. La Comisión cree probable que el número de envíos caiga, así que esa cifra funciona como techo y no como previsión.
Casi 6.000 millones de paquetes al año: esa es la carga que ha llevado a Bruselas a cobrar por cada envío que cruza la frontera.
Cuánto te cuesta de verdad cada pedido
Para los paquetes pequeños la cifra real es más alta. A los dos euros de la nueva tasa se suman los tres del gravamen que funciona desde julio, de modo que un pedido de menos de 150 euros paga cinco euros de recargo. Esa tasa de tres euros es temporal y decae cuando la Autoridad Europea de Aduanas empiece a operar, en 2028.
El efecto ya se nota. Entre julio y septiembre, los tres primeros meses con el gravamen anterior en marcha, la UE registró una caída media superior al 60% en el volumen de paquetes declarados. Con el nuevo cargo encima, Bruselas espera que la reducción sea todavía más acusada.
¿Y el precio final? La Comisión espera que los gigantes del comercio electrónico cambien su modelo: agrupar pedidos y traer grandes volúmenes a almacenes dentro de la UE para repartir desde allí. Varias plataformas internacionales ya están moviendo su logística en esa dirección, según Bruselas. Menos recaudación, pero menos carga en frontera.
Lo que ya pasó con la tasa de tres euros
No es la primera vez que Bruselas prueba este instrumento. El gravamen de julio fue el primer ensayo: temporal, limitado a los envíos low-cost y con fecha de caducidad atada a la puesta en marcha de la Autoridad Europea de Aduanas, prevista para 2028. Cuando esa plataforma esté operativa, la tasa se derogará y los paquetes pasarán por los controles y aranceles que les correspondan.
El precedente sirve para leer el nuevo impuesto. La exención de los 150 euros funcionó durante años como un hueco legal que las plataformas explotaron compartimentando envíos, y la aduana no tenía capacidad para revisarlo todo. La Comisión sostiene que la tasa no apunta a ninguna compañía en concreto; su argumento es logístico y de control.
'Con la rápida expansión del comercio electrónico, el mundo cambia a un ritmo acelerado, y necesitamos las herramientas adecuadas para mantener el ritmo', resumía el comisario de Comercio de la Comisión Europea, Maros Sefcovic.
Conviene seguir el volumen de paquetes declarados en los próximos meses y la recaudación real. Si la logística de las plataformas se traslada a almacenes europeos, el coste por paquete pesará menos en el comprador y las aduanas trabajarán con menos presión, pero el control se desplazará del envío al stock almacenado.
📌 En claves: lo que debes saber
- Qué ha pasado: La UE cobra desde el 1 de noviembre dos euros a cada paquete extracomunitario entregado al consumidor final. La tasa es permanente y financia las aduanas.
- Por qué te importa: Cada pedido en Temu, Shein o AliExpress cuesta dos euros más. En paquetes de menos de 150 euros el recargo acumulado llega a cinco euros.
- A quién afecta: A los compradores online de la UE y a las plataformas asiáticas de bajo coste. También a las aduanas y a los comercios europeos que ya pagan aranceles.
- Hacia dónde vamos: El gravamen de tres euros seguirá hasta 2028, cuando la Autoridad Europea de Aduanas entre en funcionamiento. Bruselas vigilará la caída del volumen de envíos.




