Primark adelanta la Navidad con su vajilla colorida: platos, tazas y cuencos desde 2 euros

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Colores, formas y estampados: qué la diferencia de la Navidad clásica

Coloridas decoraciones de papel festivas para Navidad con un diseño de lunares sobre un fondo rojo vivo.

La primera ruptura con el imaginario navideño al uso está en la paleta. Frente al rojo y el verde saturados que han dominado históricamente el menaje festivo, buena parte de la colección parte de bases blancas sobre las que se aplican ilustraciones en los tonos clásicos, de modo que el resultado es luminoso y no recargado. A partir de ahí el repertorio se abre: el pack de tres cuencos de aperitivo en forma de árbol cuesta 6 euros y llega en verde; la línea de casita de jengibre se mueve entre el marrón galleta, el rosa y el azul; y el vaso con Papá Noel en relieve, 5 euros, impone un rojo intenso con acabado de cristal tallado. Los artículos más vistosos recurren además a las rayas de bastón de caramelo y a los ribetes de color contrastado, un recurso gráfico inmediato que evita los estampados complejos. En paralelo, la firma reserva el blanco y el dorado para su línea The Edit, más sobria y con guiños al vintage.

En las formas, el menaje se aleja del plato plano y el cuenco neutro. Abundan los bordes festoneados, visibles en el plato de postre de cerámica y corcho que ronda los 4,50 euros, y en las piezas decoradas con lazos; los relieves, tanto en vidrio como en cerámica; y las siluetas reconocibles, como la taza con forma de regalo, de 3,50 libras en Reino Unido, o los cuencos apilables con perfil de abeto. Los estampados combinan motivos heredados —muérdago, bastones de caramelo, campanas, cascanueces, tambores y caballitos de madera— con un trazo naíf e ilustrado que remite a la vajilla de otras décadas. Esa mezcla de referencias, unida a la posibilidad de combinar las piezas entre sí y a precios que arrancan en 2 euros, es lo que permite montar una mesa festiva sin recurrir al clásico conjunto monocolor.