FAADA reclama que el decreto de vivienda contemple a las familias con animales: alquilar con mascota sigue siendo una carrera de obstáculos.
¿Qué pide FAADA al nuevo decreto de vivienda?
La entidad lo tiene claro. Mientras se negocia contrarreloj el nuevo real decreto-ley en materia de vivienda, reclama que las medidas no se olviden de una realidad que afecta a miles de hogares: las enormes dificultades para alquilar cuando se convive con un animal.
Su argumento no va solo de precios. La crisis habitacional, señalan, obliga a mirar también las barreras que dejan fuera a una parte de la población. Entre ellas están las prohibiciones generales que muchas ofertas incluyen sin matices: el veto a las mascotas reduce drásticamente las opciones disponibles.
Por eso piden que el asunto entre de lleno en la agenda pública y que se avance hacia un marco donde tener un animal no suponga perder el derecho a un hogar. La petición es firme y muy concreta.
No es una petición aislada. Llega después de meses de trabajo con la campaña Mi Casa es Tu Casa, impulsada junto a la Fundación Affinity y la Fundación SrPerro Colega.
Encontrar un piso ya es complicado; hacerlo con un animal a tu lado no debería convertirse en un imposible.
Por qué una mascota te cierra tantas puertas en un alquiler
El pasado 14 de septiembre, FAADA reunió en el Congreso de los Diputados al sector inmobiliario, al asegurador, y al ámbito social en la jornada «Hacia un alquiler más inclusivo».

Parece de sentido común. Allí se defendió que es perfectamente posible compatibilizar el acceso a la vivienda, la seguridad de quien alquila su propiedad y la convivencia responsable, sin recurrir a vetos injustificados.
La idea que repiten es sencilla: cuando se habla de vivienda no basta con preguntarse cuánto cuesta, sino también quién se queda fuera por barreras añadidas. Y en esa lista, las familias con animales llevan años en primera línea.
Lo que piden no es un privilegio. Es que la tenencia de animales deje de ser un filtro silencioso en la oferta de alquiler.
Un problema que va más allá del precio del alquiler
El debate sobre la vivienda se ha centrado estos años en el precio y en la falta de oferta, dos problemas enormes que nadie discute. Pero hay una tercera pata que casi nunca aparece en los titulares: la discriminación por motivos que no tienen nada que ver con la solvencia de quien alquila.
Un contrato se puede negociar y una fianza se puede pagar. Explicar, en cambio, que tu perro no va a molestar a nadie no siempre sirve de nada. Ahí está el nudo del asunto.
En la práctica, la decisión de aceptar o no un animal suele quedar en manos de quien alquila su propiedad y reflejarse en el contrato, lo que deja un margen enorme a la discrecionalidad. Poner criterios claros, sin cargar de burocracia a nadie, es lo que reclama FAADA para el nuevo decreto de vivienda.
Mientras llega esa norma, hay cosas que sí dependen de ti. Si buscas piso con animal, dilo desde el primer contacto y lleva la información preparada: cartilla sanitaria al día, esterilización y un seguro de responsabilidad civil. A quien alquila le tranquiliza saber con quién va a compartir su casa.
Queda camino, eso sí. Si quieres seguirle la pista a esta reclamación, puedes consultar el trabajo de la campaña en la web de FAADA.
🐾 Huella animal
- ❤️ Por qué es importante para un amante de los animales: Un animal no debería ser nunca el motivo para negarte un techo.
- 📌 De qué no tienes que olvidarte: FAADA pide que el nuevo decreto de vivienda incluya a las familias con animales.
- ⚠️ Cosas a tener en cuenta para el futuro: Mientras se negocia la norma, prepara la documentación de tu mascota antes de buscar piso.



