Stephen Curry ha firmado su extensión con los Golden State Warriors. Dos años más, 116 millones de dólares y una idea clavada en la cabeza: retirarse donde empezó.
A sus 38 años, el base que cambió la forma de tirar en la NBA alarga su contrato hasta la temporada 2028-29 y aplaza, otra vez, la pregunta que llevamos años haciéndonos: ¿cuándo se va? Según ESPN, que ha adelantado el acuerdo, el nuevo vínculo incluye una opción de jugador en ese último curso.
Los números de la extensión, uno a uno
Vamos por partes, porque aquí hay más letra pequeña de la que parece. El acuerdo son dos temporadas y 116 millones de dólares, unos 88 millones de libras al cambio, según las cifras que maneja ESPN. Sumado al último año de su contrato anterior, Curry puede llegar a ingresar hasta 178,5 millones de dólares en las próximas tres campañas.
El desglose queda así: su salario baja a 55,7 millones para el curso 2027-28 y la opción de jugador de la temporada 2028-29 está fijada en 60,2 millones. En agosto de 2024 ya firmó una extensión de 62,6 millones para el 2026-27. Si lo cumple entero, será su vigésima temporada en la liga.
Y hay un detalle que se ha saltado medio mundo: la extensión eleva sus ganancias en la cancha hasta los 652 millones. Eso lo convierte, según ESPN, en el primer jugador de la historia de la NBA que supera los 600 millones solo en contratos deportivos. Ahí es nada.
Por qué no ha firmado el máximo (y da exactamente igual)
Aquí viene lo bueno. Curry podía haber apretado y no lo ha hecho. Él mismo lo explicaba esta semana a ESPN: 'Estamos en una situación muy interesante. Quiero estar en un equipo competitivo. Quiero tener la oportunidad de contar con algo de flexibilidad, porque no la hemos tenido en los últimos años'. Y remataba: 'Para mí, la información y la paciencia son clave'.
En una liga donde las estrellas cambian de camiseta cada verano, sigue habiendo un tipo que no se mueve del sitio.
Traducido al español de vestuario: el base prefiere que la franquicia tenga margen de maniobra para mover piezas si la temporada se tuerce, antes que rascar cada dólar de su propio bolsillo.
Mike Dunleavy ya dijo el mes pasado que era optimista con la renovación, y las formas se han cumplido: sin órdago público y sin ese tira y afloja que en la NBA suele acabar con un mensaje críptico a las tres de la mañana.
Ojo a la parte física, que no es un detalle menor. La temporada pasada se quedó en 43 partidos por culpa de las lesiones, aunque sus números siguieron siendo de élite: 26,6 puntos, 4,7 asistencias y 3,6 rebotes por noche. Él lo tiene claro: 'Me siento como si hubiera aprovechado el verano. No tengo ninguna duda de dónde estoy físicamente'.
Qué gana Golden State y qué se juega Curry
Pongámoslo en contexto. Curry ha ganado cuatro anillos con los Golden State Warriors, el último en 2022, y lleva toda su carrera profesional en la misma franquicia. Es una anomalía en un deporte donde el jugador medio cambia de equipo más veces que de número de teléfono. La mayoría de los analistas cree que esa continuidad ya no se fabrica sin dinero y sin proyecto.
Golden State gana tiempo y gana relato. Con Curry atado hasta 2029, la franquicia se asegura una despedida ordenada de su mayor leyenda reciente y un activo comercial que no se compra en el mercado: cada partido en casa sigue vendiendo entradas como si fuera una final.
Lo que pierde, de momento, es cintura salarial: cada millón comprometido es un millón que no se puede repartir en el resto de la plantilla. Ahí se decidirá si este equipo compite de verdad o se queda en homenaje con final feliz.
Y Curry también se juega algo. A los 38 años y con 43 partidos en las piernas la temporada pasada, el reto ya no es sumar otro anillo: es no acabar firmando contratos que su cuerpo no pueda sostener.
Ha elegido el camino contrario al de casi todos, quedarse y aguantar. La temporada arranca en octubre y ahí se verá si el plan funciona; quien quiera repasar la carrera entera del base tiene su historial completo en su entrada de Wikipedia.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 Qué ha pasado: Curry firma dos años más con los Warriors por 116 millones de dólares.
- 🔥 Por qué arde: retrasa su retirada y deja margen salarial para competir.
- 📲 Lo que viene: la temporada arranca en octubre con el base atado hasta 2029.

