Reconócelo: en otoño el cuerpo te pide cuchara, pero a las nueve de la noche nadie quiere pasar dos horas en la cocina. Hay siete cremas de calabaza que se resuelven en media hora y con un solo cacharro.
La crema de calabaza con curry y lentejas rojas: la cena que llena de verdad
La calabaza es una cucurbitácea con decenas de variedades y casi todas funcionan igual de bien en crema, como recuerda la ficha de la calabaza en Wikipedia. El recopilatorio que ha reunido Trendencias propone siete versiones distintas para salir de la crema de siempre.
Si la cena tiene que llenar de verdad, empieza por la de calabaza y lentejas rojas al curry. Sale para seis raciones, suma proteína vegetal a la hortaliza y se hace entera en una cacerola.
- 1 kg de calabaza limpia (sin piel ni pipas)
- 175 g de lentejas rojas
- 1 cebolla, 2 dientes de ajo y una cucharadita de jengibre fresco rallado
- 1 cucharada de curry molido, 1.200 ml de caldo de verduras y 1 yogur natural
Pocha la cebolla diez minutos, añade el curry, el jengibre, y los ajos, suma las lentejas y la calabaza en dados y cubre con el caldo caliente. Veinte minutos tapado y a triturar con el yogur. Con olla a presión, la cocción baja a diez minutos.
Del eneldo a la sidra: cinco giros para cambiar de cena
La más rápida es la de calabaza al eneldo: 500 g de calabaza, un manojo de eneldo sin tallos y 400-500 ml de caldo. Veinte minutos de hervor suave y batidora.
Con comino y cilantro machacados en el mortero llega la especiada de calabaza y zanahoria, que suma 200 g de cebolleta, 150 g de patata y 100 g de zanahoria. Veinticinco minutos de cocción y un remate de yogur griego con semillas tostadas dos minutos en la sartén.
La calabaza aguanta casi cualquier especia que le eches, pero lo que de verdad marca la diferencia es el remate: yogur, frutos secos o un punto crujiente.
Otra que sorprende es la de calabaza a la sidra con rúcula y avellanas: 700 g de calabaza, cebolla dulce, jengibre, un nabo o patata, 350 ml de sidra y 300-400 ml de caldo. La sidra y la calabaza se llevan mejor de lo que parece y el amargor de la rúcula hace el resto.
Los portobello especiados convierten la crema en una cena de dos capas: la base de calabaza con ajo y jengibre, y los hongos salteados con cebolleta, pimiento y yogur. Para dos y lista en veinte minutos.
Si enciendes el horno, la anisada se prepara con la calabaza entera en papillote y una estrella de anís dentro, treinta minutos a 190 grados. Después va triturada con zanahoria y patata y una cocción de veinticinco minutos. Con Thermomix: treinta minutos a 90 grados y un toque de turbo al final.
La séptima es la clásica al curry, sin lentejas, para los días de lo de siempre bien hecho.
Lo que de verdad te ahorran estas cremas
Reunir siete versiones no va de variedad por variedad. Casi todas comparten base (calabaza, cebolla, caldo y especias) y cambian solo el remate: una compra, una olla y una batidora para toda la semana.
El punto delicado está en la sal y en el agua. Si el caldo ya viene condimentado, prueba antes de salpimentar, porque pasarse no tiene vuelta atrás. Y ajusta el líquido al final: cada calabaza suelta la suya.
En la redacción hemos hecho la de curry y lentejas dos semanas seguidas: aguanta el tupper del día siguiente sin perder gracia.
💡 El truco del almendruco
Tiempo total: entre 30 y 40 minutos según la variante. Nivel de dificultad: fácil. El consejo extra: tuesta las semillas dos minutos en sartén seca justo antes de servir, porque ese contraste crujiente separa una crema correcta de una que repites.



