Nuria Roca lo tiene claro: si Jacob Elordi la llama, Juan del Val se queda solo en casa. Y lo ha dicho con su marido sentado al lado, en pleno directo.
La confesión que Juan del Val escuchó en directo
Ocurrió anoche en El Hormiguero, delante de un millón y medio de espectadores en directo, con Pablo Motos buscando el momento incómodo de la semana. La pregunta fue directa: si se fugaría con algún famoso que no fuera Juan del Val.
La respuesta llegó sin pausa: 'Si ahora viene Jacob Elordi y me dice ven, allá que voy'.
Del Val estaba a su lado y se lo tomó con humor: 'Y yo te digo, vete'. Motos, que no había soltado la presa, añadió el matiz que lo cambia todo: ¿y si el actor aparece por el plató?
'Yo vengo a verle', contestó ella. 'Esto se dice porque sabes que es imposible. Si ves que es posible, no lo dices'. Su marido remató con un '¿me puedo ir con vosotros?' que dejó la anécdota servida para el resto de la noche.
Toda confesión conyugal aguanta más cuando el elegido vive a 17.000 kilómetros y no piensa coger ese vuelo.
La broma de la altura y la estafa que lo provocó todo
El hilo venía de antes. La tertulia abrió con el desahucio de Mari Carmen en Madrid, pasó por una fiesta en Barcelona, y por una estafa sentimental, pero el tramo que encendió la noche fue otro. El requisito para entrar en esa fiesta era medir más de 1,85 metros, y de ahí salió la pregunta sobre la altura. 'Hay cosas que a ti te atraen de alguien y a mí la altura me atrae', admitió la presentadora.
Aquel comentario sacó a relucir una anécdota de los inicios de la pareja. Cuando Del Val llegó a su familia, en casa lo llamaban 'su novio el bajito'. El hombre que ganó el Premio Planeta 2025 mide 1,85 metros, así que el apodo tenía más de broma que de dato.
Después llegó el tema que abrió la puerta a la confesión grande: una mujer de 63 años que estuvo a punto de dejar a su marido convencida de que Enrique Iglesias estaba enamorado de ella. Los mensajes llegaban de Nigeria. Tamara Falcó, hermana del cantante por parte de madre, contó que había hablado con él y que su reacción fue un 'pobrecita'. Motos remató el asunto con una frase que ya es meme: 'Ahora ni Enrique Iglesias ni yo, tira para Nigeria'.
Y fue justo ahí cuando el presentador disparó la pregunta que acabó llevando a Jacob Elordi al centro de la noche.
Elordi es australiano y mide 1,97 metros, doce centímetros más que Del Val. En su filmografía reciente están Frankenstein y la adaptación de Cumbres borrascosas, y más contexto sobre la trayectoria de Jacob Elordi está a un clic. Que la confesión llegue justo después de una conversación sobre alturas no es casualidad, y ahí está toda la gracia.
El juego del 'ven' que funciona porque es imposible
El formato de Motos tiene más años que el plató: coger a un colaborador, sentarle al lado de su pareja y llevarle al límite del 'qué dirías si'. Funciona porque no hay guion, y aquí se nota que no lo había. Nuria Roca contestó rápido, Del Val encajó con gracia y el momento se quedó sin sangre, sin drama y con un chiste que se cuenta solo. El juego solo funciona si el imposible es imposible de verdad.
La diferencia con otras confesiones de plató es que aquí nadie intentó quedar bien. Ella no disimuló el 'me atrae la altura' y él no se puso de víctima. Eso es exactamente lo que ha hecho que el clip circule: no hay resentimiento que rascar, solo una pareja que lleva años haciendo comedia de su propia vida sin que se le note el esfuerzo.
Y lo que queda por delante ya se sabe. La cuenta del programa tiene carnaza para reclamar la visita de Elordi durante semanas y el '¿me puedo ir con vosotros?' va a acabar impreso en camisetas. Si el australiano pisa el plató algún día, aquí estaremos mirando.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 ¿Quiénes son los protagonistas? Nuria Roca y Juan del Val, con Pablo Motos preguntando y Jacob Elordi como invitado sin invitación.
- 🔥 ¿Cuál es el drama? Ella confiesa en directo que dejaría a su marido por el actor y él se lo toma a broma.
- 📲 ¿Por qué todo internet habla de esto? Porque el clip es corto, gracioso y no tiene víctima, así que se comparte sin culpa.



