Melilla insiste con los creadores de contenido: ha reunido a varios para venderles la ciudad como base de sus proyectos digitales.
Qué ha pasado exactamente en Melilla
El consejero de Innovación Tecnológica de Melilla, Miguel Marín, ha recibido a un grupo de creadores de contenido y profesionales de la comunicación digital que estos días participan en distintas actividades impulsadas por el Clúster de Emprendimiento Melilla.
La visita no fue una quedada cualquiera. La idea era enseñarles de primera mano qué ofrece Melilla para grabar, producir y publicar desde allí. El propio Marín lo resumió así: quieren que los profesionales perciban en primera persona qué ofrece la ciudad como destino para trabajar y sacar adelante sus podcasts, sus vídeos y sus publicaciones.
Las ventajas que la ciudad pone sobre la mesa
El argumento estrella es fiscal. Según la Agencia Tributaria, existe una deducción del 60% en el IRPF sobre la parte de la cuota correspondiente a determinadas rentas obtenidas en Melilla, eso sí, solo en los supuestos que recoge la normativa. Traducido: si tu actividad puede desarrollarse desde cualquier punto, Melilla quiere que ese punto sea el suyo.
Pero el consejero no lo fía todo al dinero. También vende calidad de vida, buen clima y conexiones aéreas con la península, además de una gastronomía que presume de frontera y una sociedad hospitalaria con quien llega de fuera. El paquete completo.
Atraer creadores no va solo de rebajar impuestos: va de que alguien con audiencia decida contar que vive ahí.
Dónde está el truco y qué se juega la ciudad
Marín ya ha confirmado que algunos creadores han fijado su residencia en Melilla después de conocer la ciudad de cerca. Y ahí aparece el doble efecto que persigue la estrategia: no solo generan economía desde dentro, también colocan a Melilla en comunidades digitales de alcance enorme. Posicionar la ciudad también es parte del plan, aunque no siempre se diga tan claro.
Toquemos tierra. Esto es marketing territorial de manual, con consejero, visita guiada y una palanca fiscal que, eso sí, existe de verdad y está recogida en la normativa. Y ojo: la mayoría de los creadores que dan el paso piensa antes en la fiscalidad que en el clima.
Spoiler: el escaparate es impecable.
El precedente juega a favor y en contra. Melilla lleva tiempo con esta estrategia de captación, no es una visita suelta, y compite con otros territorios que también quieren su trozo de la industria del creador. La ciudad mira igual de cerca al sector gaming, que desde hace años mueve audiencias enormes.
Pero un destino no se convierte en hub por recibir a diez personas con cámara. Se convierte cuando hay comunidad, cuando los que llegan se quedan y cuando los que ya estaban no se van. El dato que falta es justo ese: cuántos de los que se mudan por la fiscalidad siguen ahí dos años después. Eso dirá si Melilla construye un ecosistema de verdad o solo suma direcciones fiscales.
El Salseómetro
Nivel de salseo: 3,5/10. Aquí no hay beef ni indirectas, solo una administración vendiendo sus ventajas con datos que existen. Sube algo porque cada vez que una ciudad lanza eso de «veníos a currar aquí», medio internet responde —y más de uno se lo piensa de verdad.
📱 El TL;DR (Too Long; Didn't Read)
- 👤 De quién hablamos: Miguel Marín, consejero de Innovación de Melilla, y los creadores invitados por el Clúster.
- 📲 En qué red social ha pasado: En ninguna en concreto: es un encuentro presencial que rebota en X y YouTube.
- 🔥 Por qué es viral: Porque la ciudad presume de una deducción del 60% en el IRPF para atraer creadores de contenido.



