El decreto de vivienda llega el martes al Consejo de Ministros y el Gobierno negocia contrarreloj con Junts para sacarlo adelante. Si alquilas, si tienes un piso en alquiler o si tienes un desahucio encima de la mesa, lo que salga de esa reunión cambia las reglas.
Las negociaciones llevaban meses bloqueadas y el desahucio de Maricarmen las ha reactivado. La ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, sostiene que el caso ha 'aproximado posiciones que venían más distanciadas'. La interlocución la lleva la propia ministra, con Míriam Nogueras (Junts) e Ione Belarra (Podemos) al otro lado.
Qué cambia en los desahucios y en los impuestos
El Ministerio de Vivienda trabaja en dos bloques: desahucios e impuestos. La norma vigente concede cuatro meses desde la primera orden de lanzamiento, el documento judicial que fija la fecha del desalojo. En ese plazo, el desalojo queda suspendido mientras la administración busca una alternativa habitacional. Si se agota el tiempo sin solución, el desahucio se reactiva.
Sobre la mesa hay una solución intermedia: la paralización seguiría más allá de los cuatro meses hasta que el inquilino vulnerable tenga una alternativa. Los gastos del proceso los asumiría la administración competente —comunidad autónoma o ayuntamiento— y no el propietario.
La segunda pata es fiscal y la empuja Junts. Los de Puigdemont piden deducciones para quien compra una vivienda o ahorra para comprarla y una exención en el IRPF para los inquilinos que ingresen menos de 33.000 euros al año.
En su lista también hay un IVA del 0% para los menores de 35 años que compren su primera casa y la cesión a la Generalitat de los inmuebles de la Sareb en Catalunya. El borrador que el Ministerio les envió en julio se quedaba corto para ellos.
El Consejo de Ministros del martes es solo el primer paso: quedará cerca de un mes de negociación antes de la votación en el Congreso.
A quién le afecta de verdad
Para el inquilino, el cambio es tiempo: más meses sin poder ser desalojado si está en situación de vulnerabilidad. Para el pequeño propietario hipotecado, la promesa es cobrar aunque su inquilino no pague, porque la fórmula que defiende Junts pasa por que el Estado le abone la renta que deja de ingresar.
Sumar aprieta por el otro lado y exige al PSOE llevar al próximo Consejo de Ministros la expropiación del piso de Maricarmen. Podemos mantiene su línea roja: no votará un decreto que incluya la reforma de la ley del suelo para relajar las reglas de construcción, una medida que empujaban el PSOE y el PNV.
EH Bildu se ha mostrado dispuesta a asumir concesiones, aunque rechaza las bonificaciones fiscales generalizadas que no discriminen por nivel de renta, según su portavoz adjunto en el Congreso, Oskar Matute. Y ERC considera un error negociar primero con Junts: su portavoz, Gabriel Rufián, sostiene que Puigdemont no debe marcar los límites al resto.
El precedente: moratorias y zonas tensionadas
No es la primera vez que una medida de vivienda nace como respuesta urgente a un caso mediático. Durante la pandemia, las moratorias de desahucios se prorrogaron durante meses para hogares vulnerables. Y la ley de vivienda de 2023 dio a las comunidades la llave para declarar zonas tensionadas y limitar precios, con aplicaciones muy distintas según el territorio.
Aquí el nudo es aritmético. El Gobierno necesita los votos de Junts, al que ofrece rebajas fiscales, y los de Podemos, EH Bildu o ERC, que rechazan parte de esas rebajas. El acuerdo exige concesiones que unos y otros ven incompatibles. Tras el martes quedará alrededor de un mes de negociación antes de la convalidación.
Junts, que lleva meses actuando en la práctica como oposición junto al PP y Vox, admite que intercambia documentos con el Ministerio de Vivienda. La formación de Puigdemont entregó hace dos semanas a Pedro Sánchez un paquete de medidas sobre vivienda ya presentado en el Congreso.
El PSOE da por hecho que habrá una nueva votación del real decreto y reclama altura de miras al resto de grupos, según Europa Press. Por delante quedan unos días de contactos intensos antes de la reunión del martes.
📌 En claves: lo que debes saber
- Qué ha pasado: El Gobierno quiere aprobar el martes en el Consejo de Ministros un real decreto de vivienda sobre alquileres y desahucios.
- Por qué te importa: Cambia cuánto tiempo puedes quedarte en casa antes de un desalojo y qué impuestos pagas si alquilas o compras.
- A quién afecta: Inquilinos en situación vulnerable, arrendadores y pequeños propietarios, y compradores de vivienda habitual.
- Hacia dónde vamos: Tras el martes, el Gobierno tendrá cerca de un mes para pactar con Junts, Podemos y ERC antes de la votación.




