Bertín Osborne ha desvelado en El Hormiguero el motivo de su vasectomía: tiene hijos de todas las generaciones.
El motivo de su vasectomía que soltó sin filtro
El cantante se sentó en el plató de Pablo Motos en la noche del miércoles 23 de septiembre y, entre anécdotas del verano, explicó por qué decidió pasar por quirófano. La razón tiene poco que ver con la salud: su descendencia abarca ya a milenials, generación X y Z. O lo que es lo mismo, que ya no daba abasto.
'Pensé que iba a tener un hijo de generaciones muy distintas: milenials, generación X, Z… Los tengo todos. Dije: tengo que parar, con esto no puedo vivir', contó el invitado, según recoge Diez Minutos.
En la charla también hubo hueco para los detalles más terrenales de la intervención. Motos le preguntó si ese tipo de operaciones molestan y él respondió con la lógica de quien no quiere sorpresas: 'A mí me durmieron. Dije que si me van a tocar ahí, a mí tengo que estar dormido. Además, eran todos tíos. Esas experiencias prefiero no tenerlas'.
El remate llegó con el postoperatorio. El cantante aseguró que salió caminando como si montara a caballo porque, según su relato, aquello había crecido mucho. Motos, dubitativo, quiso precisar qué había crecido exactamente. 'Todo en general', zanjó. Y de ahí salió la comparación que ya circula por redes: 'Como una mortadela sin cortar'.
El efecto secundario más comentado fue otro. Confesó que durante un tiempo iba al baño apuntando a la izquierda y salía hacia el lado contrario. Lo dijo con la misma cara con la que se cuenta una travesura de crío, y ahí está exactamente la gracia del asunto.
Se puede contar una vasectomía con pudor de consulta o se puede contar como anécdota de sobremesa. Él eligió lo segundo y el plató lo agradeció.
De la neumonía a la sidra en Oviedo
Antes de entrar en materia quirúrgica, Osborne repasó cómo ha sido su año. Reconoció que viene de un bache serio: 'Me dio una neumonía y me quedé un poquito mejor que muerto. Me asfixiaba. Estuve meses sin hacer nada, pero ya estoy bien'.
También recordó su última visita a Oviedo, donde lo que mejor recuerda no fue precisamente el escenario: 'Me puse de sidra… No podía cantar casi. Esos son litros y litros de sidra. Qué maravilla es Asturias'. La frase le valió el aplauso del público y del propio presentador.
Por qué estas confesiones funcionan y otras no
El Hormiguero lleva años siendo el confesionario favorito de los famosos españoles, y ahí está el riesgo: cuando alguien cuenta algo íntimo sin gracia, el momento se cae solo. La mayoría de los invitados que se sientan ahí acaba soltando algo que no había contado antes. La diferencia con Bertín es que aquí no hay víctima, no hay tercero señalado. El chiste siempre va contra él mismo, y ese es el filtro que separa la anécdota del bochorno.
Hay precedente de sobra. Cada vez que alguien ha contado en directo un detalle médico sin red, las redes se han dividido entre los que aplauden la naturalidad y los que piden un poco de pudor. Aquí ha ganado la primera opción, porque el protagonista se ríe antes que nadie. Su trayectoria lleva décadas construida sobre esa mezcla de señorío y desfachatez, y a estas alturas no parece dispuesto a cambiar el guion.
Queda por ver si en la próxima visita repite repertorio o si alguien le sugiere cambiar de tema. De momento, el corte ya corre por redes y el aplauso está garantizado.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 ¿Quiénes son los protagonistas? Bertín Osborne y Pablo Motos, cara a cara en el plató de El Hormiguero.
- 🔥 ¿Cuál es el drama? Confesó que se hizo la vasectomía porque ya tenía hijos de todas las generaciones.
- 📲 ¿Por qué todo internet habla de esto? Por la comparación con una mortadela y el detalle del baño.



