"Podría fomentar hipervigilancia y autocensura": Expertos analizan el nuevo martirio que acompaña a la princesa Leonor en la Universidad

La princesa Leonor tendrá que afrontar durante los próximos años una situación poco habitual: avanzar en una carrera universitaria mientras continúa preparándose para una responsabilidad institucional que ya está definida desde su nacimiento. Esa doble condición será una constante durante su paso por la Universidad Carlos III de Madrid.

La princesa Leonor ya ha completado sus primeras semanas como estudiante universitaria, una etapa que supone un cambio importante después de los tres años que ha dedicado a su formación militar. Desde el pasado 7 de septiembre, la heredera al trono cursa Ciencias Políticas en la Universidad Carlos III de Madrid, concretamente en el campus de Getafe, mientras mantiene las responsabilidades que corresponden a su posición dentro de la Familia Real.

La llegada de la princesa Leonor a la universidad ha despertado numerosas preguntas sobre cómo podrá desarrollar su vida académica mientras continúa cumpliendo con sus compromisos institucionales. La situación será diferente a la de sus compañeros, que podrán distribuir su tiempo principalmente entre las clases, los exámenes, las vacaciones y sus relaciones personales.

La psicóloga Lara Ferreiro ha analizado esta cuestión para SEMANA y considera que uno de los principales desafíos para la princesa Leonor estará precisamente en esa doble condición. La heredera tendrá que encontrar un equilibrio entre su formación universitaria y una agenda que seguirá incluyendo actos oficiales.

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La princesa Leonor tendrá que combinar universidad y compromisos oficiales

La prensa catalana hunde a la princesa Leonor por lo que hizo en su primer día en la Universidad Carlos III
La prensa catalana hunde a la princesa Leonor por lo que hizo en su primer día en la Universidad Carlos III - Agencias

La rutina universitaria de la princesa Leonor estará marcada por una circunstancia que no afecta al resto de sus compañeros. Mientras ellos podrán organizar sus obligaciones alrededor del calendario académico, la heredera tendrá que reservar espacio para las actividades relacionadas con su función institucional.

“Mientras sus compañeros podrán organizar su calendario fundamentalmente alrededor de exámenes, vacaciones y vida universitaria, Leonor tendrá que compatibilizar sus estudios con compromisos institucionales”, relata la experta en declaraciones exclusivas para esta revista.

Casa Real ya ha confirmado que ambas facetas convivirán durante los años que la princesa Leonor permanezca en la universidad. No se trata, por tanto, de una etapa completamente separada de sus responsabilidades como heredera. La joven tendrá que continuar participando en compromisos junto a los Reyes y en otras actividades en solitario.

Para Lara Ferreiro, esta situación también puede tener una consecuencia relacionada con la dificultad de separar los diferentes ámbitos de su vida. “El riesgo es sentirse siempre 'de servicio' y no poder desconectar completamente de ninguna de sus dos identidades”, añade al respecto la psicóloga.

La princesa Leonor llega a esta etapa después de haber finalizado tres años de formación militar. Su preparación dentro de las Fuerzas Armadas ha ocupado una parte importante de los últimos años, pero el inicio de sus estudios universitarios no significa que haya dejado atrás las obligaciones derivadas de su condición de heredera.

La universidad será también una etapa de crecimiento personal

La princesa Leonor afrontará sus años universitarios en un entorno que, al menos en la intención, pretende acercarse al de cualquier otro estudiante. Sin embargo, existe una diferencia que resulta imposible ignorar: mientras sus compañeros desarrollarán su vida universitaria sin una futura responsabilidad institucional comparable, la princesa Leonor está llamada a convertirse en Reina de España.

Precisamente por esa circunstancia, Lara Ferreiro considera especialmente importante lo que pueda descubrir durante esta etapa. La universidad no solo representa para la princesa Leonor una formación académica, sino también una oportunidad para desarrollar aspectos personales alejados de las obligaciones que tendrá que asumir en el futuro.

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“Para Leonor esta cuestión resulta extraordinariamente compleja porque su futuro institucional está definido desde su nacimiento. La universidad puede ofrecerle algo psicológicamente muy valioso: descubrir gustos, amistades, opiniones y competencias que pertenezcan a Leonor y no exclusivamente a su función futura”, apostilla la especialista en salud mental.

La princesa Leonor tendrá que desenvolverse, por tanto, entre dos realidades. Por un lado, continuará su preparación para el futuro papel que desempeñará como heredera. Por otro, tendrá que construir experiencias propias durante los años de universidad, establecer relaciones y tomar decisiones dentro de un entorno académico.

Ferreiro también considera relevante el nivel de protección que rodee a la princesa Leonor. La seguridad será necesaria debido a su posición, pero la psicóloga advierte de que una protección excesiva puede limitar determinadas experiencias relacionadas con la autonomía personal.

“Ella necesita poder resolver pequeños conflictos, elegir a sus amigos, gestionar decepciones y experimentar independencia. La mejor protección psicológica no consiste en eliminar todos los problemas, sino en permitir afrontar problemas normales dentro de límites seguros”, desliza.

La exposición pública será uno de los principales obstáculos

Delantal, trapeador y cocina: ¿Qué hace la princesa Leonor trabajando en un restaurante clandestino?
Delantal, trapeador y cocina: ¿Qué hace la princesa Leonor trabajando en un restaurante clandestino? | Fuente: Telecinco

La situación de la princesa Leonor también está condicionada por la presencia constante de teléfonos móviles y redes sociales. La Universidad Carlos III de Madrid ha confirmado que los dispositivos móviles no están permitidos en las aulas, pero esa medida no impide que cualquier momento fuera de clase pueda ser registrado y compartido.

La princesa Leonor tendrá que desenvolverse en un ambiente universitario en el que una situación cotidiana puede adquirir una repercusión muy superior debido a su identidad. Una conversación con compañeros, una celebración o incluso un momento de cansancio pueden terminar convertidos en contenido difundido a través de internet.

“Una conversación, una fiesta, un gesto cariñoso o sencillamente estar cansada puede grabarse, compartirse, reinterpretarse y alcanzar a millones de personas antes de que ella sepa siquiera que existe el vídeo. El riesgo reside precisamente en que lo banal puede transformarse en noticia. Desde la psicología, vivir pensando continuamente en esa posibilidad podría fomentar hipervigilancia y autocensura. Por eso necesita que exista un acuerdo tácito de respeto a la intimidad entre quienes se conviertan en su círculo cercano. No podrá controlar todo internet, pero sí construir espacios de confianza donde no sienta que cada teléfono móvil es potencialmente una cámara destinada a las redes”, dice Lara Ferreiro.

Esta exposición puede afectar especialmente a la manera en que la princesa Leonor se relaciona con sus compañeros. La posibilidad de que cualquier imagen pueda terminar circulando por redes sociales introduce una circunstancia que no forma parte de la experiencia habitual de la mayoría de estudiantes.

Por ese motivo, la construcción de un entorno de confianza será especialmente importante durante los años que la princesa Leonor permanezca en la universidad. La heredera no podrá evitar por completo la atención pública, pero sí necesitará contar con espacios en los que pueda desarrollar relaciones personales sin que cada momento cotidiano sea interpretado desde su papel institucional.

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La protección de sus compañeros también tendrá importancia

La periodista Nieves Herrero comparte una visión similar sobre la manera en la que los compañeros de la princesa Leonor pueden influir en su experiencia universitaria. Según explica, la protección que recibe por parte de quienes comparten espacio con ella también puede formar parte de esa búsqueda de normalidad.

“La van a proteger, igual que lo han hecho sus compañeros de los tres ejércitos. Esa especie de hermandad que existe entre la gente de una misma clase se da. Saben que ella intenta dar normalidad, pero todo lo que hace o dice es noticia. La están conociendo. Ella gana mucho en las distancias cortas”.

Las palabras de Nieves Herrero ponen el foco en una cuestión concreta: la relación diaria con los compañeros puede permitir que la princesa Leonor sea conocida más allá de la imagen pública asociada a su posición. En ese entorno, la convivencia universitaria puede ofrecerle una experiencia diferente a la desarrollada durante sus años de formación militar.

La princesa Leonor ya ha pasado por un periodo de preparación especialmente exigente con las Fuerzas Armadas y ahora inicia una etapa académica que tendrá otras características. Su presencia en la Universidad Carlos III de Madrid estará inevitablemente acompañada por la atención mediática, pero la experiencia universitaria también dependerá de la relación que establezca con quienes compartan con ella las aulas y el día a día.