El ahorro de los hogares de la eurozona: el 80% no invierte y casi 10 billones siguen en el banco

Solo el 4% de las familias de la eurozona invierte parte de su patrimonio en acciones, bonos o fondos, según el BCE. Una de cada cuatro deja el dinero en la cuenta corriente o en depósitos de baja rentabilidad.

El ahorro de los hogares de la eurozona sigue, en su mayoría, parado y sin rentabilizar. Ocho de cada diez familias no poseen acciones ni fondos de inversión, y casi 10 billones de euros permanecen inmóviles en cuentas bancarias que ofrecen poco o nulo rendimiento. Lo detalla un estudio que cinco economistas del Banco Central Europeo (BCE) publicaron hace unos días.

La cifra no es anecdótica: esos casi 10 billones equivalen a un tercio de todos los activos financieros de las familias europeas. Hay mucho patrimonio de los hogares que, sencillamente, no genera nada.

Qué dice el BCE sobre el ahorro que no se mueve

El informe, titulado 'Why Europeans save differently – and how to put those savings to work', lleva la firma de Laura Parisi y otros cuatro economistas del BCE. Sus conclusiones dibujan el perfil de un inversor conservador: más del 60% de los hogares concentra su riqueza en inmuebles, normalmente en su vivienda habitual.

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Además, una de cada cuatro familias deja el dinero directamente en la cuenta corriente o en depósitos de baja rentabilidad. Y solo un 4% invierte en acciones, bonos o fondos, frente a una tasa de ahorro que en Estados Unidos no llega al 50%. El contraste se ve mejor en el tramo alto de la pirámide patrimonial: allí el 65% posee acciones, fondos o bonos, frente al 45% en Europa.

En el documento, el BCE defiende las ventajas de mover ese dinero: el ahorro de los hogares, si se canaliza hacia los mercados de capitales, puede financiar la innovación, la productividad y el crecimiento a largo plazo. Y, de paso, ayudar a las familias a obtener mejores rentabilidades y a acumular patrimonio con el tiempo.

Hay un tercer interés en juego, el de la llamada soberanía financiera europea. La Comisión Europea ha pedido en varias ocasiones que ese ahorro no salga del continente, sobre todo hacia Wall Street, donde cotiza el 44% de la capitalización bursátil mundial.

Mantener todo el ahorro en la cuenta corriente evita sobresaltos, pero también deja pasar la oportunidad de que ese dinero trabaje con el tiempo.

Por qué tantas familias dejan el dinero parado en el banco

Los autores no lo atribuyen solo a la capacidad económica. Apuntan a los hábitos de inversión, a la oferta de productos disponible y a las diferencias entre las estructuras institucionales de cada país. El riesgo percibido es el principal obstáculo, seguido de un conocimiento financiero limitado y de la escasa confianza en los mercados.

Existe, además, un factor cultural: buena parte de los ciudadanos europeos confía en que será el Estado quien se encargue de su pensión, lo que reduce la urgencia por construir patrimonio propio. Para Josep Soler, director general del Institut d'Estudis Financers, haría falta incentivar fiscalmente el ahorro —algo a lo que los Estados se resisten por miedo a perder recaudación— y mejorar la oferta, con empresas europeas más grandes y mercados más transparentes.

Entre los ahorradores europeos, el informe distingue cuatro perfiles claros. Los propietarios de inmuebles, de clase media-alta, ahorran por prudencia pensando en la jubilación y tienen poca liquidez ante un gasto imprevisto. Los titulares de depósitos son los hogares más vulnerables, con recursos limitados para entrar en el mercado de capitales. Quienes aportan a fondos de pensiones son clase media que busca garantizarse la jubilación. Y los inversores financieros, una minoría, piensan ya en el largo plazo.

Cómo rentabilizar los ahorros sin dar un salto al vacío

Si te has sentido identificado, lo primero es asumir que no existe una fórmula única. Cada situación necesita su propio análisis y no vale copiar lo que le funciona al vecino. Lo que sí puede hacer cualquier consumidor es ordenar sus finanzas antes de mover nada: separar el dinero que va a necesitar disponible, del que no piensa tocar en años.

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A partir de ahí, toca informarse en fuentes supervisadas. Los organismos que vigilan los mercados publican materiales de educación financiera pensados para el pequeño inversor. Eso sí, ante cualquier producto conviene hacerse tres preguntas: qué riesgo asumo, cuánto cuesta entrar y salir, y qué rentabilidad puedo esperar razonablemente.

La comparación con Estados Unidos que recoge el estudio ayuda a entender el punto de partida: es una cuestión de hábitos y de oferta disponible. Diversificar y mantener un horizonte largo es lo que amortigua las caídas; concentrar todo en un solo producto multiplica el riesgo.

Y un recordatorio final que conviene tener claro: invertir no es lo mismo que ahorrar, y ninguna rentabilidad está garantizada. Antes de firmar nada, revisa las comisiones, que se comen buena parte del beneficio, y pregunta todas las dudas. Si tu caso es concreto, lo prudente es consultar con un asesor independiente o con una asociación de consumidores, como la OCU o Facua.

🛒 La ficha de consumo

  • ⚠️ Problema: Ocho de cada diez hogares de la eurozona no tienen acciones ni fondos, según el BCE.
  • 💸 Posibles consecuencias: Casi 10 billones de euros en cuentas bancarias generan poco o nulo rendimiento.
  • Consejos para solucionarlo: Ordenar las finanzas, informarse en fuentes supervisadas y revisar riesgo y comisiones.
  • 🏁 Resultado final: Un ahorro planificado y diversificado puede acumular patrimonio a largo plazo.