Los frescos disparan el precio de la cesta de la compra: las bayas suben un 35,7% y los huevos un 12,5%, según el INE.
Vamos con la lista. Las bayas frescas encabezan las subidas del último año: fresas, fresones, frambuesas, arándanos, moras y grosellas acumulan un 35,7% de incremento. Los cítricos frescos van justo detrás, con naranjas, limones, limas, mandarinas y pomelos un 17,1% más caros.
El resto del ranking no se queda corto. Las legumbres verdes (judías, guisantes, habas o tirabeques) están un 15,9% más caras que en agosto de 2025. Los huevos, un 12,5%. Y el pescado fresco, ya sea refrigerado o congelado, un 7,8%.
Son los cinco grupos que más se han encarecido, según el último IPC publicado por el INE (el Índice de Precios al Consumo, lo que mide cuánto sube la vida). La foto es de agosto de 2026, así que esa subida ya la estás pagando cada vez que llenas la nevera.
La subida de las fresas o los arándanos se nota menos porque son compra de temporada y ocasional. La de los huevos se nota todos los meses del año: es un básico que entra en la cesta casi cada semana y que no tiene un sustituto barato.
Lo que más sube no siempre es lo que más compras, pero los huevos y el pescado sí están en la lista de casi cualquier casa.
Cuánto pesa esto en tu carro de la compra
El INE publica el detalle producto a producto, así que puedes comprobar cuánto se ha encarecido exactamente lo que metes en el carro. El orden de las subidas es claro: bayas y cítricos frescos van por delante del resto, y por detrás quedan legumbres verdes, huevos y pescado.
Para que se entienda el impacto real, no es lo mismo un 35% en algo que compras cuatro veces al año que un 12,5% en algo que compras cada semana. La media de la cesta se queda corta para explicar esa diferencia, y por eso conviene mirar la etiqueta y no solo el dato general de la inflación.
Lo que baja: café, azúcar y chocolate te salen más baratos
No todo sube. Café, azúcar y cereales están entre lo que más baja, y hay seis grupos que pueden ayudarte a compensar. El café y sus sucedáneos caen un 4,2%; el azúcar de caña y de remolacha, un 3,1%; los cereales un 3%; las hortalizas y tubérculos congelados, un 2,8%; las frutas de hueso y de pepita frescas, un 2,6%; y el chocolate, el cacao y sus derivados, un 2,2%.
Ojo con el detalle, porque dentro de la misma sección del supermercado la cosa va en direcciones opuestas: el melocotón y la manzana bajan mientras las fresas y los cítricos suben. El carro no se salva por bloques, se salva producto a producto.

Por qué el fresco sube más y qué mirar de aquí a final de año
Esto no empieza en agosto. En enero de 2026 el INE estrenó la base 2025 del IPC, que cambió la clasificación del consumo: pasó de 12 a 13 grandes grupos y revisó la cesta con la que se calculan los precios. Traducido, que lo que se mide hoy no es exactamente lo mismo que se medía antes, y eso obliga a leer con cuidado las comparaciones largas.
La pregunta que importa no es por qué sube la fruta, sino hasta cuándo. Los frescos dependen de campaña, clima y transporte, y su precio se mueve rápido en las dos direcciones. Los huevos y el pescado tardan más en corregir. La próxima cita con el INE llega en octubre con el dato de septiembre, y ahí se verá si esto se consolida o afloja.
La lectura crítica es sencilla. La media general del IPC no cuenta lo que le pasa a quien compra fruta y pescado cada semana: ahí hay subidas de dos dígitos que no aparecen en el dato general. Un hogar que cocina fresco tiene una inflación propia distinta a la del conjunto del país.
Mientras tanto, toca comparar etiquetas, tirar de temporada y compensar con lo que baja: café, azúcar, cereales y congelados. No es consuelo para la factura, pero es el dato que hay.
En resumen (para tu bolsillo y tu salud mental)
- 💸 ¿Qué ha cambiado? Los frescos se han encarecido hasta un 35,7% en un año y los huevos cuestan un 12,5% más.
- 👥 ¿A quién afecta exactamente? A cualquier hogar que compre fruta, huevos o pescado de forma habitual.
- ✅ ¿Qué puedes hacer al respecto? Comparar etiquetas, tirar de temporada y compensar con café, azúcar o congelados, que bajan.




