Hay un pueblo asturiano con encanto que justifica por sí solo un viaje a Asturias. Se llama Cabrales, esconde cuevas donde madura el queso más caro del mundo y guarda casonas centenarias, hórreos de madera envejecida y una iglesia medieval. Todo, a los pies de los Picos de Europa.
Y conviene no dormirse: los pueblos con más carácter de la montaña asturiana reciben cada año más visitantes. Cabrales es el vigoroso corazón de los Picos de Europa, así lo describen las oficinas de turismo de Asturias, y buena parte de su territorio forma parte del Macizo Central del parque nacional. Ganadería, paisaje y economía local siempre han ido aquí de la mano.
Cabrales, el pueblo asturiano con encanto que huele a queso y a piedra
El nombre de Cabrales designa dos cosas a la vez: un concejo y un queso. Y no es un queso cualquiera. Sus piezas maduran durante meses en cuevas naturales, y la cosa se pone seria cuando llega la subasta. En el certamen de este verano, la edición número 54 de una cita que se celebra desde 1968, una pieza de algo más de dos kilos se vendió por 37.500 euros, unos 18.000 euros el kilo.
Eso sí, tranquilidad con el presupuesto: el precio de mercado del Cabrales ronda los 50 euros el kilo, muy lejos de la puja. La pieza récord maduró más de 220 días en la cueva de Los Mazos, a 1.430 metros de altitud en Peña Maín, en el entorno de Tielve, y su elaborador la presentó como una joya de alta montaña. La historia del concejo, con sus aldeas y sus cuevas, está bien recogida en su entrada en Wikipedia.
Qué ver en Cabrales y en Arenas: cuevas, montañas y la Ruta del Cares
Arenas de Cabrales funciona como puerta de entrada al macizo y, según el portal turístico oficial del Principado, es una de las cunas del montañismo ibérico. Desde aquí arranca la la Ruta del Cares, uno de los senderos más transitados de España, que atraviesa un desfiladero excavado en roca caliza y conecta con el resto del concejo. No hace falta ser alpinista, pero sí calzado cómodo, agua y tiempo.
En el casco urbano espera la iglesia de Santa María de Llas, con documentos que acreditan su existencia desde el siglo XIV y elementos originales de fábrica románica. Es Bien de Interés Cultural desde 1992. Alrededor, galerías acristaladas, balcones de madera, y fachadas porticadas de casonas ganaderas; los hórreos siguen en pie en varios puntos del pueblo.
Los mejores destinos se descubren antes de que lleguen las masas: en Cabrales el plan sigue siendo madrugar, caminar y comer queso de la tierra.
Si quieres entender el fenómeno quesero, la oficina de turismo del Principado recomienda la Cueva-museo del Queso Cabrales, en Arenas, donde se explica cómo cura cada pieza. Es la visita perfecta para un día de lluvia, que en esta comarca también los hay, y para poner contexto a lo que acabas de comer en el restaurante de abajo.
Cuánto cuesta la escapada y por qué ir antes de que se masifique
La temporada manda. La subasta del queso se celebra cada verano desde 1968, así que si quieres verla en directo tendrás que esperar al próximo verano. Para todo lo demás, el otoño es la mejor carta: senderos sin agobios, alojamientos rurales con precios más amables y los bosques empezando a cambiar de color.
El acceso natural es por carretera, desde la zona de Cangas de Onís o entrando desde Cantabria por el valle del Deva. Si vienes en avión, el aeropuerto de Asturias es la puerta más habitual y desde allí toca coche de alquiler: el transporte público llega, pero con menos frecuencia de la que querrías.
En cuanto al presupuesto, un aviso honesto: las tarifas fluctúan según fechas y ocupación, así que conviene confirmar precios y disponibilidad en las webs oficiales antes de reservar. Un fin de semana de dos noches en la comarca sale razonable si reservas con antelación y fuera del puente de turno. Y no te olvides del queso: una cuña cuesta mucho menos que cualquier recuerdo de tienda.
Merece el viaje, y merece hacerse bien. Cabrales no es un pueblo de postal para dos fotos y volver; es un territorio para caminar, comer y entender por qué sus 800 vecinos presumen de cueva, iglesia y queso. Ve pronto, ve entre semana y llévate la mochila pequeña.
✈️ La hoja de ruta
- 📍 ¿A dónde vamos?: Cabrales, en el corazón de los Picos de Europa, con sus cuevas de queso y la Ruta del Cares a un paso.
- 💰 ¿Es caro o barato?: Escapada de precio medio; el alojamiento rural sube en verano y baja bastante en otoño.
- 🎒 ¿Qué tienes que llevarte?: Calzado de senderismo, chubasquero y una mochila pequeña para la Ruta del Cares.




