El Gobierno abrirá una investigación interna por las palizas que una veintena de migrantes atribuye a militares que patrullan Ceuta. La Moncloa asegura que no tenía constancia de esas agresiones, aunque se compromete a aclarar lo ocurrido y a depurar responsabilidades.
Qué ha decidido el Gobierno y qué dice que sabía
Las denuncias, adelantadas por elDiario.es, se apoyan en una veintena de testimonios recogidos directamente y en un centenar de casos detectados por organizaciones sobre el terreno. Describen un patrón atribuido a grupos de soldados españoles, en especial regulares y legionarios, contra los marroquíes llegados a Ceuta a finales de julio, menores incluidos.
Los denunciantes describen prácticas humillantes, como obligarles a raparse el pelo bajo la amenaza de devolverles a Marruecos o golpearles si se niegan a cumplir una orden. La agresión más documentada ocurrió en la madrugada del viernes 11 de septiembre en la barriada de Los Rosales, con dos patrullas desplegadas: tres jóvenes acabaron en el hospital con heridas de consideración.
Desde el Gobierno sostienen que al Ejecutivo no le constaba ninguna denuncia y condenan cualquier tipo de violencia. Fuentes oficiales aseguran que se investigará 'cualquier agresión que se haya podido cometer' y que se darán 'los pasos necesarios' para aclararlo.
El silencio en el Congreso y las exigencias de los socios
En la sesión de control del Congreso del miércoles, ningún grupo interpeló por estas denuncias ni al presidente ni a ningún ministro. Varios socios del Ejecutivo sí las reclamaron después, ya en declaraciones públicas. La portavoz de Sumar en el Congreso, Verónica Martínez, exigió al Ministerio de Defensa y a su titular, Margarita Robles, que investigue y depure responsabilidades en el Ejército.
Martínez avisó de que 'si no lo hace, Defensa estaría siendo cómplice de vulneraciones de derechos humanos' y consideró que esos comportamientos son contrarios a los valores que debe representar el Ejército de una democracia. También apuntó que no es la primera noticia de este tipo que merece condena.
El Ejecutivo promete aclarar los hechos, aunque Sumar sostiene que Defensa no ha comunicado todavía ninguna medida sobre los militares señalados.
El portavoz adjunto de Sumar y líder de IU en el Congreso, Enrique Santiago, calificó los hechos de 'inaceptables' y recordó que su grupo los llevó a la tribuna hace dos semanas y presentó un escrito la semana pasada sin obtener respuesta. A su juicio, Defensa incurre al menos en una 'responsabilidad in vigilando' y debería dar traslado a la Fiscalía de las posibles acciones delictivas.
Santiago subrayó que la acusación no va contra todo el Ejército, porque los señalados pertenecen a cuerpos concretos: 'es fácil determinar cuáles son esas manzanas podridas', dijo. Podemos reclama la suspensión de empleo y sueldo y la retirada del arma a los militares señalados hasta que se aclare lo ocurrido, y su expulsión si se confirma su participación.
Qué se juega la investigación interna y qué conviene seguir
El caso no llega de cero: Sumar había trasladado su preocupación en sede parlamentaria antes de que los testimonios vieran la luz, sin respuesta del ministerio según su versión. En denuncias así, la primera vía suele ser un expediente disciplinario interno; la diferencia está en si acaba en la Fiscalía o se queda sin consecuencias públicas.
Ahí se concentran las exigencias de los socios del Ejecutivo. Podemos pide medidas cautelares inmediatas; las organizaciones que documentan la situación en Ceuta sostienen que las agresiones responden a un patrón, no a casos aislados. Falta por ver si la investigación se limita a soldados concretos o llega a la cadena de mando.
Los próximos movimientos marcarán el alcance real del compromiso: la sesión de control en el Congreso, la apertura de diligencias en Defensa y la eventual entrada de la Fiscalía.
📌 En claves: lo que debes saber
- Qué ha pasado: El Gobierno abrirá una investigación interna por las denuncias de una veintena de migrantes en Ceuta sobre palizas de militares.
- Por qué te importa: El caso medirá si las denuncias de abusos de uniformados acaban en expediente disciplinario y en la Fiscalía.
- A quién afecta: A los migrantes marroquíes llegados a Ceuta a finales de julio, incluidos menores, y a los militares señalados.
- Hacia dónde vamos: Está por ver si Defensa abre expediente, si lo traslada a la Fiscalía y si el asunto vuelve al Congreso.



