Cuando la Casa Real anunció en noviembre de 2003 el compromiso de Felipe de Borbón con Letizia Ortiz, la periodista no era una desconocida: llevaba años presentando el Telediario de TVE y su rostro resultaba familiar a millones de espectadores. Esa visibilidad, unida al interés inédito que despertaba una futura reina nacida fuera de la realeza, convirtió su biografía anterior al compromiso en un terreno abonado para el rumor y el detalle inventado.
La lista que te dejamos a continuación reúne algunos de los bulos y rumores que más han circulado sobre aquella etapa de la reina Letizia —la rinoplastia previa al anuncio, novios atribuidos a su juventud, un supuesto pasado de izquierdas o los rumores sobre su salud— y explica de dónde salen. Desmentimos algunas cosas relacionadas con temas como su matrimonio con Alonso Guerrero, su profesor de Literatura en el Instituto Ramiro de Maeztu o la boda del 22 de mayo de 2004.
1La rinoplastia antes del compromiso: el rumor que la persigue desde 2003
Cuando la Casa Real anunció el 1 de noviembre de 2003 el compromiso de Felipe de Borbón con la periodista Letizia Ortiz, esta era un rostro familiar para los espectadores del Telediario de TVE. Ese archivo televisivo, y en particular las imágenes de su saludo con el príncipe en los premios Príncipe de Asturias de Oviedo días antes, se convirtió en la base de uno de los bulos estéticos más resistentes sobre la actual reina: la idea de que ya se había operado la nariz antes del compromiso, cuando aún era una periodista ajena a la esfera pública. La comparación entre sus fotos de presentadora, casi siempre tomadas de frente, y las del anuncio del noviazgo sirvió para sostener esa tesis. La cronología, sin embargo, no la respalda: la única operación de nariz reconocida por la Casa del Rey se produjo en agosto de 2008, casi cinco años después del compromiso y más de cuatro años después de la boda.
Que el bulo siga vivo tiene mucho que ver con cómo se conoció la operación real. La princesa reapareció antes de lo previsto, con el rostro todavía hinchado, para acompañar a Felipe en la visita a los heridos del accidente de Spanair en Barajas, en agosto de 2008, y la evidencia del cambio obligó a Zarzuela a emitir un comunicado: se había sometido a una septorrinoplastia recomendada por los servicios médicos del Palacio para corregir una desviación del tabique nasal que le causaba problemas respiratorios desde niña. Los medios situaron la intervención en el Hospital Ruber Internacional y señalaron al cirujano Antonio de la Fuente, aunque la Casa del Rey no confirmó ni el centro ni el médico por considerarlo ámbito privado. Al no haber información previa, cualquier fotografía de su etapa como princesa sigue sirviendo como supuesta prueba de retoques nunca verificados, como la mentoplastia, la bichectomía o los implantes mamarios que se le atribuyen.
