Hay una fábrica de cerveza artesana en Cantabria que huele a cebada, suena a rock y se ha vuelto plan de moda.
Se llama Rock Beer y está en Carriazo. No es una simple cervecera: es una antigua nave industrial reconvertida en taller cervecero, con terraza, barbacoa y música en directo. Según publica Vozpópuli, Felipe y Raquel compraron la nave en 2019 y la transformaron en una de las cerveceras artesanas con más personalidad del norte.
De una nave industrial a una fábrica de cerveza artesana en Carriazo
El salto arrancó en 2019, cuando Felipe y Raquel compraron la nave y transformaron el espacio en taller de producción. Antes habían lanzado cervezas Somavilla, con la marca La Cierva, en Ampuero. Después decidieron poner rumbo a Carriazo, una localidad del municipio de Ribamontán al Mar situada junto a la costa más surfera de Cantabria. El proyecto ha crecido hasta convertirse en uno de los planes de moda de Cantabria.
La zona no es casual. Carriazo está pegado a la costa más surfera de Cantabria, rodeado de verdes prados. La cerveza, en cambio, se elabora con calma y sin aditivos. En total pasan 43 días desde la cocción hasta que la botella está lista, con control de temperatura en cada fase. Ese ritmo artesano es, precisamente, lo que muchos buscan frente a la producción industrial.
Cervezas sin atajos: naturales, de la zona y con 43 días de trabajo
El proceso es totalmente artesanal y natural: nada de químicos, sin CO2 ni filtrados. Solo agua, cebada malteada, lúpulo, levadura, y toques de bayas y semillas, siempre de la zona. Ese empeño por no añadir procesos industriales se nota en cada trago.
La gama no engaña: pocas referencias, muy cuidadas y pensadas para beber despacio. Va desde una IPA cítrica hasta la Coriandre Saison, de sabores más complejos. Todas comparten un alma rockera que se respira en el nombre y en el ambiente. No es raro que la nave se llene de gente que viene a probar la cerveza y se quede por el ambiente.
La materia prima es otra declaración de intenciones. Nada de extractos ni atajos: todo arranca del agua, la cebada malteada, el lúpulo y la levadura, con toques especiales de bayas y semillas. La producción natural es el gran argumento de la casa.
Cerveza artesana sin atajos, bocados de barbacoa y rock al aire libre: el plan de moda de Cantabria está en una nave industrial de Carriazo.
El plan de moda: terraza, barbacoa, pinchos y rock en directo
En la nave también se come. Y bien. La terraza invita a sentarse a tomar un perrito, una hamburguesa o algunos pinchos con guiños a los quesos locales. Es un picoteo sin pretensiones, de producto cercano y pensado para acompañar las cervezas.
Y si estás atento, muchas noches de verano organizan conciertos al aire libre. La nave industrial en medio de los verdes prados se convierte en un pequeño festival: música en directo, barbacoa y una propuesta que rompe con el local de siempre. No es de extrañar que la combinación de buena cerveza, aire libre y directo sea un acierto total.
La filosofía de Felipe y Raquel no busca convertirse en una gran fábrica. Quieren producir buena cerveza para un público local que pide productos menos comerciales y con más personalidad. Eso lo consiguen con creces, y el boca a boca ha hecho el resto.
El fenómeno de Rock Beer tampoco es casual. Cantabria vive un auge de cerveceras artesanas, pero pocas han logrado convertir su fábrica en un lugar de reunión tan natural. Esa mezcla de producción a la vista, terraza y música es la que marca la diferencia.
Consulta horarios y eventos antes de ir, porque la agenda de conciertos varía según la temporada y la demanda. La próxima vez que busques planes en Cantabria, apunta este sitio: la cerveza fría, el ambiente desenfadado y el olor a barbacoa hacen el resto.
🍽️ La ficha foodie
- 🏠 Local / Establecimiento: Cerveza artesana Rock Beer.
- 📍 Ubicación: Carriazo, Cantabria.
- 🍴 Tipo de comida / Especialidad: Cervezas artesanas naturales, barbacoa y pinchos.
- 💰 Precio medio: No facilitado; consulta en el local.



