Henry Winkler destapa el beef con Tom Hanks en los 80 que le costó ser despedido

El actor de 'Happy Days' relata en un pódcast cómo aceptó dirigir 'Turner & Hooch' contra su instinto. A los 13 días de rodaje, Jeffrey Katzenberg lo despidió y Tom Hanks se convirtió en su peor recuerdo laboral.

Henry Winkler y Tom Hanks tuvieron un beef en los años 80 del que apenas se sabía nada. Ahora el actor de Happy Days lo ha contado entero y la historia es bastante más dura de lo que parecía.

La confesión ha llegado en In Depth With Graham Bensinger, el pódcast en el que Winkler ha repasado su vida y su carrera. Y entre anécdota y anécdota, ha soltado la bomba: aceptó dirigir en en Turner & Hooch contra su instinto, chocó con Tom Hanks y acabó despedido a los 13 días de rodaje.

El encargo que le olía mal desde el minuto uno

Todo arrancó en los grandes almacenes Barney's, donde Winkler estaba de compras cuando le sonó el teléfono. Al otro lado estaba Jeffrey Katzenberg, uno de los ejecutivos más poderosos del Hollywood de la época, y no le llamaba para pedirle un autógrafo: le ofrecía dirigir Turner & Hooch.

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El actor lo intentó: dijo que prefería dirigir Stella, la otra película que andaba en el aire. Katzenberg insistió en que él era el hombre para Turner & Hooch y Winkler aparcó la mosca detrás de la oreja. Su tripa le decía que no, pero siguió el plan. 'Cuando tu instinto te dice uy, peligro, señal de alarma, no cuestionas a tu tripa. Puedes cuestionar a tu cerebro, pero nunca a tu tripa', ha reflexionado.

El reencuentro con Tom Hanks no ayudó. Winkler participó en las audiciones y notó que Hanks tenía una conexión especial con la actriz Mare Winningham. Él, por inseguridad, habló más de la cuenta y quiso repetir escenas. 'Quería hacerlo otra vez y aparentemente eso les cabreó', reconoce.

A los 13 días de rodaje, Jeffrey Katzenberg lo citó en su despacho y le soltó: 'No está en los diarios de rodaje'. Winkler recogió sus cosas del set, volvió a casa y encajó el despido como director. 'No lo llevé bien. Quedé devastado', ha confesado.

Hay encargos que nacen torcidos y luego no hay forma de enderezarlos, por mucho que el nombre que los firma sea Henry Winkler.

Un despido a los 13 días y un 'seguro que sí'

El detalle más incómodo no es solo que lo despidieran, sino el papel que jugó Tom Hanks en aquella decisión. Winkler sugiere que la estrella emergente de Turner & Hooch no estaba cómodo con sus indicaciones y que su opinión pesó más que la de un director sin experiencia en ese rodaje.

Aun así, no hay rencor eterno. Cuando le preguntan si la relación podría arreglarse, Winkler responde con un sincero 'claro que sí'. Visto lo visto en Hollywood, donde las reconciliaciones se cotizan caras, tampoco es imposible.

Por qué este beef sigue sonando 40 años después

En Hollywood, estos encontronazos no son raros. El patrón se repite: un actor convertido en director, una estrella emergente y un ejecutivo que mueve hilos. La diferencia es que ahora la anécdota se cuenta en un pódcast y se viraliza en un par de horas.

Mi lectura es clara: Winkler no perdió el trabajo por no saber dirigir, sino por no hacer caso a su tripa y por intentar imponer un control que no tenía. Dicho en plata: quiso ejercer de director en un set donde la estrella ya mandaba.

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Lo interesante es que, 40 años después, ni Winkler ni Hanks han hecho sangre del asunto. Ahora que ambos son leyendas, el beef es más un recuerdo incómodo que una guerra abierta. Y si alguna vez se cruzan, el reencuentro dará para otro capítulo de sobremesa.

El chisme en 3 claves (TL;DR)

  • 👀 ¿Quiénes son los protagonistas? Henry Winkler y Tom Hanks, dos clásicos de Hollywood con un choque oculto de los 80.
  • 🔥 ¿Cuál es el drama? Winkler aceptó dirigir 'Turner & Hooch', chocó con Hanks y fue despedido a los 13 días.
  • 📲 ¿Por qué todo internet habla de esto? Porque el beef se ha contado por fin en un podcast y las redes están con la tripa revuelta.