Un toro murió desangrado en el festejo de Los Fayos de 2025. Más de un año después, PACMA pide a Aragón que investigue qué falló.
En concreto, PACMA ha presentado una denuncia ante la Dirección General de Interior y Emergencias del Gobierno de Aragón. El documento señala presuntas irregularidades en el toro embolado celebrado el 24 de agosto de 2025 en Los Fayos, Zaragoza.
Qué ocurrió durante el festejo
El toro embolado es un espectáculo taurino popular en el que se fijan bolas de material inflamable en los cuernos del animal. Se celebra en calles y plazas, y suele generar debate por el estrés y el riesgo que provoca.
Según los testimonios y vídeos que ha recibido la formación, el animal resultó herido en la cara y el cuello cuando uno de los emboladores cortó la cuerda que lo mantenía sujeto al pilón. Sufrió una hemorragia grave y murió desangrado.
Pese a la gravedad de las lesiones y a las advertencias de varios asistentes, el festejo no se suspendió de inmediato. Tampoco consta que hubiera atención veterinaria posterior.
PACMA solicitó al Ayuntamiento de Los Fayos el expediente completo del festejo. Hicieron falta cuatro escritos y más de seis meses de espera para recibir una documentación que, según la organización, llegó incompleta.
Un animal no puede quedar herido de gravedad en un festejo y que nadie deje constancia de ello.
Entre las deficiencias detectadas están la ausencia de las actas veterinarias y del acta oficial del director de lidia. También señalan la elaboración tardía de varios documentos y la sustitución aparentemente irregular del director autorizado.
No hay identificación ni acreditación del embolador implicado. El propio Ayuntamiento reconoció que no dispone de ningún informe veterinario sobre las lesiones y la muerte del animal, ni de documentación sobre quién era esa persona o su preparación.
Qué pide PACMA al Gobierno de Aragón
El partido animalista pide que se investiguen los hechos y que se incorpore al expediente toda la documentación. También reclama que se determinen las responsabilidades del Ayuntamiento, del presidente, del director de lidia, de los veterinarios, de los emboladores y de la ganadería.

La formación insiste en que este caso vuelve a demostrar el sufrimiento inherente a los espectáculos taurinos. Reclama directamente su abolición.
En un comunicado, PACMA concluye con una idea clara: ninguna tradición puede justificar que un animal sea sometido al miedo, al dolor y a una muerte agónica para servir de entretenimiento.
Por qué importa exigir responsabilidades
Este caso no se queda en una denuncia aislada. Para PACMA, la falta de documentación es una forma de ocultar el maltrato: si no hay actas ni informes veterinarios, no hay rastro oficial de lo que le pasó al animal.
La organización recuerda que los festejos taurinos con animales están sujetos a normativa autonómica. Sin embargo, si la documentación no refleja lo ocurrido, es imposible comprobar si se cumplió.
El precedente de Los Fayos muestra cómo un festejo puede terminar con un animal herido y muerto sin que el acta del presidente recoja la incidencia. Por eso se pide a la Administración que entre de lleno y depure responsabilidades.
La lección más importante para quien convive con animales es sencilla: la documentación y el control veterinario no son un trámite; son la única garantía de que el sufrimiento no quede en silencio.
Mientras la investigación sigue, la denuncia de PACMA pone el foco en algo incómodo: cuando el papeleo falla, la protección del animal desaparece.
🐾 Huella animal
- ❤️ Por qué es importante para un amante de los animales: la falta de control convierte el sufrimiento animal en algo invisible.
- 📌 De qué no tienes que olvidarte: PACMA pide revisar el expediente y depurar responsabilidades.
- ⚠️ Cosas a tener en cuenta para el futuro: si se acepta la denuncia, podría marcar un precedente de control.



