Fernando Grande-Marlaska niega la 'lista negra' de periodistas de Interior en plena polémica por la libertad de prensa

El ministro rechaza que el documento defina a periodistas por ideología y dice que se pidieron disculpas por la forma. El PP le exigió dimitir y los colectivos de prensa denuncian un ataque a la libertad de información.

Que el ministro del Interior haya tenido que salir al Congreso a negar una lista de periodistas elaborada por su propio Ministerio ya da la medida de la polémica. 'No va con nosotros ninguna lista negra', insistió.

Este miércoles, durante la sesión de control al Gobierno, Fernando Grande-Marlaska respondió a una pregunta del secretario general del PP, Miguel Tellado, y negó que el documento destapado clasifique a los profesionales de la información por ideología.

Un día antes de la comparecencia se conoció la existencia de un listado elaborado por Interior con nombres de periodistas y comunicadores. Varios colectivos de prensa y partidos políticos lo leyeron como un ataque grave a la libertad de información y convirtieron el episodio en una prueba sobre los límites del Ministerio del Interior.

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La palabra escogida por Tellado fue contundente: habló de un documento 'más propio de una dictadura bananera que de una democracia' y pidió la dimisión del ministro.

Marlaska rechazó la etiqueta. 'No conozco lista negra donde se incorpore al conjunto de personas relacionadas directa o indirectamente con lo que es el trabajo en Interior', defendió. Y añadió que en el documento no se define a las personas por su ideología, 'en modo alguno'.

El ministro recordó además que, si alguien sintió que el documento no era 'suficientemente adecuado' en su forma, ya se han pedido disculpas. La defensa es de matiz: se admite el ruido por la forma, pero se niega la intención de señalar a nadie por su línea editorial, una línea de defensa que deja abierto el foco sobre los criterios de elaboración.

La discusión ya no es solo sobre el origen del documento: es sobre los límites que puede tocar un ministerio al catalogar a periodistas.

Qué ha dicho Marlaska en el Congreso

La intervención del ministro fue de control de daños. Sostuvo que un listado de personas vinculadas directa o indirectamente con Interior no encaja con la definición de lista negra. 'No va con nosotros', repitió, después de que la oposición convirtiera el documento en el eje de la sesión.

La sesión de control, que se celebra cada semana, fue el primer escenario de rendición de cuentas. Tellado llevó el documento al hemiciclo un día después de que se conociera su existencia.

Tellado no se conformó con el desmentido. Para el secretario general del PP, el documento es incompatible con una democracia y la dimisión de Marlaska es la exigencia que planteó su grupo.

La comparecencia dejó clara una voluntad: evitar que el documento se lea como un fichero de vetos. Sin embargo, la presión se mantuvo porque el listado ya era público y las explicaciones seguían girando sobre la forma y no sobre los nombres incluidos.

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Por qué la polémica toca a la libertad de prensa

Fuera del hemiciclo, el portavoz socialista, Patxi López, insistió en que no le gustan las listas 'que clasifican a nadie por ningún motivo, y menos por un motivo ideológico de posicionamiento político'. López se sumó a quienes no aceptan listas que clasifiquen por ideología, sin cuestionar la continuidad del ministro.

El portavoz de ERC, Gabriel Rufián, fue todavía más directo: tachó de 'cutre' la elaboración del listado y de 'cutrez malversadora' si se hizo con dinero público.

La clave para los colectivos de prensa y los partidos que han pedido explicaciones está en la metodología: quién lo encargó, con qué criterios se incluyeron los nombres y para qué finalidad. La respuesta del ministro ha sido clara en el rechazo a la etiqueta, pero no ha apagado las preguntas sobre el uso del documento.

La libertad de prensa en España se apoya en el acceso a fuentes y en la ausencia de etiquetados por línea editorial. Un listado oficial con periodistas activa alarmas porque abre la puerta a que una administración defina perfiles sensibles.

Qué hay detrás del choque y qué puede pasar ahora

La tensión de fondo no es nueva: cada vez que un ministerio enumera a periodistas, el debate se bifurca. Quienes defienden al Ejecutivo lo sitúan como material de trabajo; quienes lo critican ven un intento de fijar perfiles sensibles para la información de Interior. El ministro ha optado por acotar el daño: 'no va con nosotros ninguna lista negra'.

En el ámbito institucional, la clasificación de periodistas por acceso o acreditación es habitual. La frontera se sitúa en el etiquetado ideológico, que es lo que la oposición y los colectivos de prensa denuncian. La diferencia entre un directorio de contactos y una lista negra no es solo semántica: define si un ministerio puede ordenar a los profesionales según criterios no transparentes.

Lo que viene ahora es previsible. La oposición mantendrá la presión durante los próximos días y los colectivos de prensa reclamarán una aclaración formal sobre el contenido y el uso del documento. El desenlace dependerá de si Interior ofrece transparencia o se limita a desmentir la etiqueta de lista negra.

📌 En claves: lo que debes saber

  • Qué ha pasado: Marlaska negó en el Congreso que el listado de periodistas elaborado por Interior sea una lista negra.
  • Por qué te importa: Toca a la libertad de información y al modo en que el ministerio ordena a los profesionales.
  • A quién afecta: Periodistas y comunicadores incluidos en el documento y, de forma indirecta, al debate público.
  • Hacia dónde vamos: La oposición mantiene la presión y los colectivos de prensa piden explicaciones sobre criterios y uso.