James Rodríguez está a un paso del Avellino. De la Serie B italiana, sí. No es un gigante de la Serie A ni un destino exótico: es un club que pelea por subir y que acaba de mover ficha cuando el mercado ya parecía cerrado.
La llamada que ha cambiado el guion
Según ha adelantado Matteo Moretto, periodista especializado en fichajes, las negociaciones entre el colombiano y el Avellino están muy avanzadas. La operación ha cogido fuerza después del cierre del mercado, algo que solo es posible porque James quedó libre tras finalizar su etapa en el Montreal Impact.
El dato que lo cambia todo no es el escudo. Es el interlocutor. Alessandro Nesta, técnico del Avellino, ya habría mantenido una conversación directa con el ex del Real Madrid. El italiano quiere a James y el jugador parece dispuesto a escuchar. A sus 34 años, volver a Europa por esta puerta es tan inesperado como estimulante.
Queda el último paso: cuadrar los números. Sin equipo y con el mercado ya cerrado, su condición de agente libre le permite elegir destino fuera de plazo. El discurso del Avellino, eso sí, no es solo económico: es de proyecto.
El movimiento sorprende por el timing. El mercado italiano echó el cierre y, con las plantillas ya configuradas, los agentes libres se convierten en la vía de emergencia para los proyectos ambiciosos. James quedó libre después del Montreal Impact y no necesita esperar a enero para firmar.
El Avellino marcha quinto en la Serie B, a tres puntos del líder, el Palermo. El ascenso a la Serie A es el objetivo real y la directiva ha decidido tirar la casa por la ventana. Meter a James en una plantilla de Segunda italiana es, como mínimo, un golpe sobre la mesa.
El Avellino no ficha a James solo para ganar partidos: lo ficha para que la Serie B entera mire hacia su proyecto.
De ahí que la afición del Avellino ya esté haciendo números en redes. Un fichaje así cambia la película de un equipo: le da músculo mediático, asusta a los rivales directos y obliga al vestuario a subir el nivel. Claro que también hay riesgo. La carrera de James lleva temporadas sin estabilidad, entre destinos que se suceden y salidas discretas.
El papel de Nesta, por cierto, no es menor. Un técnico con su pedigrí no vende humo a un héroe del Mundial: le vende un reto. Y a James, a estas alturas, un reto con ascendencia puede pesar más que el último cheque.
El eterno reseteo de James y lo que viene
No es la primera estrella que elige un destino discreto para reengancharse. La Serie B italiana ya se ha convertido en puerta de entrada para veteranos con nombre que buscan ritmo, minutos y un último gran servicio. El salto de calidad que propone el Avellino tiene lógica: James no llega a pasearse, llega a liderar.
El riesgo es que el culebrón se quede en humo. Durante los últimos meses, James ha sonado para varios destinos sin que ninguno acabase de concretarse. Esa es la parte que invita a la prudencia. Pero que Nesta haya cogido el teléfono es un grado: en estas operaciones, la llamada personal suele ser el filtro definitivo.
Habrá que ver si la operación aguanta el escrutinio económico. James ha aceptado retos raros en los últimos años y no siempre salió como se esperaba; por eso su fichaje divide a los que ven un pelotazo y a los que huelen a operación de marketing. El Avellino, mientras, piensa en el ascenso.
Si los flecos económicos encajan, James volverá a Europa por una puerta inesperada y lo hará con una misión clara: ayudar al Avellino a hacer las maletas rumbo a la Serie A. Ojalá nos dure el cuento, porque un fichaje así no se ve todos los días.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 Qué ha pasado: James Rodríguez negocia con el Avellino de la Serie B italiana y la operación está muy avanzada.
- 🔥 Por qué arde: Alessandro Nesta ya ha llamado al colombiano y su fichaje sería un pelotazo en la pelea por el ascenso.
- 📲 Lo que viene: Solo falta cuadrar los flecos económicos para cerrar su regreso a Europa por la puerta de atrás.


