Jim Queen llega a los cines con una premisa de pesadilla: una enfermedad ficticia, la heterosis, que convierte a hombres gays en heterosexuales.
La cinta de animación para adultos, dirigida por Nicolas Athané y Marco Nguyen, pasó por el Festival de Cannes fuera de concurso y ahora aterriza en las salas españolas. Simon Balteaux firma el guion y no esconde que la idea nació hace ocho años como una comedia entre amigos.
Una heterosis con más síntomas que una campaña de antivacunas
El arranque es puro body horror de gimnasio: la víctima pierde abdominales, se aficiona al fútbol, viste peor y siente un repentino deseo de formar una familia convencional.
El protagonista es Jim Parfait, un influencer musculoso que vive de su imagen y que, al contagiarse, ve cómo se le esfuman los seguidores. Su alianza con Lucien, un chico tímido que sigue en el armario, lanza la búsqueda de una cura.
Lo mejor no es la trama. Es el tono: parodia canciones de Disney en cuartos repletos de dildos y arneses, se ríe de la gaystapo, del postureo del gimnasio y del debate eterno entre activos y pasivos.
Reírse del colectivo sin pisotear la memoria del VIH
Simon Balteaux admite que calibraron cada chiste durante meses. Tratar una epidemia en tono de comedia dentro de una comunidad marcada por el VIH era terreno minado.
La broma funciona porque no ataca al colectivo: le da una patada cariñosa a sus contradicciones justo cuando la homofobia real vuelve a apretar.
'Es muy difícil', reconoce a elDiario.es. 'Hemos dedicado mucho tiempo a probar los chistes porque no queríamos ser crueles; queríamos ser considerados y divertidos a la vez. De quien primero me burlé fue de mí mismo.'
Del postureo al chivo expiatorio: el giro político que nadie pidió
La película nació en un clima optimista, con el matrimonio igualitario recién estrenado en Francia. Ocho años después, el guionista mira a Senegal, Hungría, Rusia o Estados Unidos y el chiste se le ha agriado.
'Cuando empezamos a escribir estábamos viviendo una época dorada en Francia', cuenta. 'Ahora notamos que el viento está cambiando y que estamos retrocediendo.'
Balteaux no se corta al hablar de técnica política: desviar la atención de la economía o de los problemas reales usando a las minorías como chivo expiatorio. La comedia, dice, se volvió política porque el mundo real da miedo.
La mirada crítica no se queda solo fuera. Jim es un espejo del culto al físico, de la venta constante en Grindr y de la sensación de ser un yogur con sabor a fresa y proteínas. 'Nos hemos convertido en un producto', resume Balteaux.
El filme también se pregunta si en esa sala donde supuestamente entra todo el colectivo, a veces solo importa la G de gays. Y plantea si se puede ser más amables entre nosotros.
Balteaux no descarta ampliar el foco: le gustaría una segunda parte o una serie para hablar de lesbianas y personas trans. Por ahora, Jim Queen se conforma con repartir risas incómodas y un aviso: ninguna conquista social está garantizada.
El resumen para vagos (TL;DR)
- 🎯 ¿Qué ha pasado? Una película francesa de animación para adultos, Jim Queen, plantea una pandemia ficticia que vuelve heteros a los gays.
- 🔥 ¿Por qué importa? Usa la sátira para reírse de los clichés del propio colectivo y señalar la homofobia que vuelve a asomar.
- 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Es comedia, pero con un poso político que se ha vuelto más amargo en los últimos ocho años.




