Dos avisos de inteligencia sobre Ceuta marcaron la avalancha como 'muy probable'. Días después, más de 70.000 personas cruzaron la frontera.
Los dos avisos que el Gobierno ya no puede ignorar
Según los documentos a los que ha tenido acceso El Mundo, la inteligencia militar avisó el 27 de julio al Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (CIFAS) de que la entrada masiva resultaba 'muy probable'. Tres días después, la Policía Nacional elevó el riesgo a 'extremo' y 'de carácter inmediato' pocas horas antes del colapso.
El primer informe salió del Regimiento 32 de Guerra Electrónica del Ejército de Tierra, con sede en Sevilla. Recogía que agentes de la policía de frontera marroquí situaban el cruce para la noche del 29 o el día 30 de julio, aprovechando el Día del Trono. El CIFAS consolidó ese análisis y lo elevó el 29 a la cadena de mando.
El 30 de julio por la mañana, el Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF) emitió una nota interna. Avisaba de un 'riesgo extremo de colapso' en Ceuta y Melilla por un llamamiento masivo en redes y aplicaciones de mensajería. La palabra 'extremo' aparecía en mayúsculas y negrita.
Nueve guardias civiles para contener a más de 70.000 personas
El dispositivo de seguridad no se correspondió con la alerta. En el primer momento, la Guardia Civil contaba con cinco agentes en tierra y cuatro buceadores del GEAS. El Ejército no se desplegó hasta última hora de la tarde, según la información publicada.
Los avisos describían un colapso masivo e inminente, pero la frontera tenía un despliegue mínimo en el momento decisivo.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, defendió el 28 de agosto en el Congreso que ningún aviso reflejó la magnitud real del asalto. La ministra de Defensa, Margarita Robles, mantiene que sí hubo inteligencia previa. Los documentos contradicen la primera versión con dos alertas separadas y una tercera de la Guardia Civil.
La noche anterior al cruce, la Benemérita ya había avisado de que al menos 3.000 personas esperaban en Marruecos para cruzar a nado. Fuentes del instituto armado se quejaban entonces de que Marruecos no estaba colaborando.
La presión en la frontera dejó un dispositivo sobrepasado. Según El Mundo, los 15 guardias civiles de la Comandancia de Ceuta cerraron instalaciones para acudir al paso de El Tarajal y tratar de contener la entrada.
El 30 de julio, Pedro Sánchez calificó lo ocurrido como una 'violación de la integridad territorial de España'. Esa definición convierte la crisis en un asunto de seguridad nacional, no solo migratorio.
Por qué este precedente va más allá de Ceuta
Este caso no es una simple discusión sobre avisos. Pone a prueba la cadena de mando entre inteligencia militar, Policía Nacional y ministerios. El CIFAS recibió información de fuentes marroquíes el 27 de julio y la elevó el 29; la Policía Nacional emitió su nota el mismo 30. Aun así, el refuerzo llegó tarde y con pocos efectivos.
El precedente más claro aparece el 15 de agosto: aquel día las autoridades marroquíes sí cerraron la frontera y no se repitió una entrada similar. Por eso, parte del debate político se centra en qué papel tuvieron los mandos marroquíes en la operación del 30 de julio. Interior ha negado que el informe policial enviado a la juez atribuya la responsabilidad a las fuerzas de seguridad de Marruecos; otros documentos recogen un 'guiado activo' de gendarmes.
Los próximos meses pondrán a prueba la versión oficial en dos frentes: la investigación judicial y el control parlamentario. Lo que ya no se puede sostener es que no hubo avisos claros. Otra cosa distinta es por qué no se activó antes un dispositivo proporcional.
📌 En claves: lo que debes saber
- Qué ha pasado: Los servicios de inteligencia avisaron en julio del riesgo de entrada masiva en Ceuta; el 30 de julio cruzaron más de 70.000 personas.
- Por qué te importa: El caso marca la gestión migratoria y la rendición de cuentas del Ministerio del Interior y Defensa.
- A quién afecta: A los residentes de Ceuta, a los agentes desplegados y al control institucional del Gobierno.
- Hacia dónde vamos: La investigación judicial y el Congreso determinarán si hubo responsabilidades por no reforzar antes la frontera.



