La regularización de migrantes dispara los cotizantes: más de 350.000 nuevos dan aire a las pensiones

El número de trabajadores por pensionista escala a 2,5, el nivel más alto desde el boom inmobiliario. La Seguridad Social vincula el impulso al empleo extranjero y al proceso extraordinario iniciado en abril.

Más de 350.000 cotizantes han aflorado ya a la Seguridad Social con la regularización de migrantes. La ratio con los pensionistas alcanza los 2,5 trabajadores por cada jubilado, el nivel más alto desde el boom inmobiliario.

El dato no es un simple balance laboral. Llega en 2026, con el proceso extraordinario iniciado en abril y con las primeras jubilaciones masivas de la generación del baby boom golpeando la puerta. Ese doble movimiento es el que da aire al sistema de pensiones.

Qué dice el dato de la Seguridad Social

Según la Seguridad Social, ya hay más de 350.000 trabajadores extranjeros que han pasado de trabajar sin papeles a firmar un contrato y cotizar con derechos. La ratio de 2,5 cotizantes por pensionista no contabiliza solo afiliados en alta: suma también a los desempleados por los que el SEPE cotiza cuando cobran prestación.

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Borja Suárez, secretario de Estado de la Seguridad Social, lo ha resumido así: 'Es otro reflejo de esta marcha tan positiva del mercado de trabajo, que se proyecta sobre la Seguridad Social y sobre el sistema de pensiones'. Lo dice en un momento en que las cuentas públicas notan ya la llegada de los retiros de las primeras cohortes de la macrogeneración del baby boom.

La regularización extraordinaria comenzó en abril y busca sacar a miles de personas de la economía sumergida para que trabajen con contrato y protección. Su efecto sobre las cotizaciones se deja notar ya en el primer año de aplicación.

La relación entre cotizantes y pensionistas ya llevaba años subiendo, pero en 2026 ha pegado un acelerón. Ese impulso coincide con el mayor tirón del empleo extranjero y, en concreto, con la regularización extraordinaria.

La migración no basta por sí sola para sostener las pensiones, pero cada alta nueva suma cuotas y alivia el equilibrio a corto plazo.

Por qué alivia la presión de las pensiones

Desde hace tiempo, los estudios económicos sitúan la migración como uno de los elementos que puede aliviar el reto del envejecimiento en España. Cada alta nueva supone cuotas a la Seguridad Social e impuestos a Hacienda, y al hacerlo reduce la presión a corto plazo sobre el sistema.

Eso no significa que la migración sea una solución mágica. La propia Seguridad Social asume que no basta por sí sola para sostener las cuentas públicas a largo plazo. Pero el dato de 2,5 aporta un respiro justo cuando las jubilaciones del baby boom empiezan a acelerarse.

Un mercado laboral distinto al del boom inmobiliario

El anterior techo parecido se vivió a mediados de los 2000. Entonces el mercado laboral era mucho más volátil. La reforma laboral ha recortado de forma drástica los contratos temporales y ha disparado el peso de los trabajadores indefinidos.

En los últimos años, herramientas como los ERTE y las ayudas a autónomos sirvieron para amortiguar crisis como la pandemia. A la vez, el empleo ha ganado peso en sectores de mayor valor añadido. Casi 23 millones de trabajadores según la Encuesta de Población Activa y un máximo de 22,5 millones de afiliados en julio completan la foto.

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La lectura política del momento no es unánime. Quienes defienden el proceso insisten en que aflora empleo sumergido y refuerza las cuentas públicas. Los sectores críticos responden que el envejecimiento exige reformas estructurales que van más allá de sumar cotizantes. Son dos maneras de mirar el mismo dato.

📌 En claves: lo que debes saber

  • Qué ha pasado: La regularización de migrantes iniciada en abril ha aflorado a más de 350.000 cotizantes y la ratio se sitúa en 2,5 por pensionista.
  • Por qué te importa: Más personas aportan a la Seguridad Social cuando empiezan las jubilaciones de la generación del baby boom.
  • A quién afecta: Trabajadores extranjeros regularizados, pensionistas actuales y futuros, y al equilibrio del sistema público.
  • Hacia dónde vamos: El reto de fondo sigue siendo el envejecimiento; habrá que seguir la evolución de cotizantes y las medidas del Gobierno.