Hubo una época en la que merendar era sentarse frente al televisor para ver a Oliver recorrer la banda, o discutir en el recreo si Goku le ganaba a Vegeta. Esa generación, la de los millennials, la que creció con cromos, Game Boy y cintas de VHS, ha encontrado en los videojuegos una máquina del tiempo. Pero los títulos de esta lista no son meros traslados del anime a la consola: reimaginan esas historias con mecánicas actuales, gráficos que respetan la esencia original y un evidente cariño por el material de partida. Jugar a ellos es reencontrarse con personajes que aún viven en la memoria.
El criterio para elegirlos ha sido doble: que la obra original resultase inconfundible para quien vio esos dibujos en los noventa, y que la propuesta jugable ofreciese algo más que un simple ejercicio de nostalgia. Así conviven un RPG de mundo abierto que recorre la saga de Dragon Ball, una aventura de Digimon donde la evolución es la protagonista, un simulador de cartas que reproduce con fidelidad el duelo de Yu-Gi-Oh!, un juego de fútbol de Oliver y Benji con mecánicas espectaculares y una reinterpretación de Pokémon que usa la Switch para acercar a Pikachu a todos. Hay acción, estrategia, deportes y rol, pero también una invitación a comprobar cómo han cambiado estos universos sin perder su esencia.
1Captain Tsubasa 2: World Fighters
Pocas series saben despertar tanta nostalgia en España como Campeones: Oliver y Benji, y su regreso a los videojuegos llega con una carta que nadie esperaba: Captain Tsubasa 2: World Fighters, que salió el 28 de agosto para PS5, Xbox Series, Switch y PC, adapta por fin el arco del Mundial Juvenil, la parte de la obra de Yōichi Takahashi que nunca tuvo una adaptación completa en anime. El propio creador del manga ha supervisado una historia reconstruida y ampliada, con selecciones y situaciones nuevas, de modo que quienes se criaron viendo a Oliver Atom, Benji Price y compañía en el televisor pueden vivir ahora, con el mando en la mano, ese capítulo que se les quedó pendiente. Es nostalgia pura, sí, pero también la oportunidad de cerrar una cuenta pendiente de toda una generación que cantaba aquello de que "el fútbol no es cosa de dos" mientras veía partidos que duraban varios episodios.
Por si el reclamo emocional fuera poco, World Fighters pisa la cancha con números de infarto: 22 selecciones nacionales, más de 110 personajes jugables y más de 150 escenas cinemáticas dedicadas a los supermovimientos más míticos del manga. El fútbol sigue siendo ese arcade exagerado sin faltas, pero añade duelos tácticos entre delantero y portero, en los que hay que adivinar la trayectoria del disparo y lanzarse al lado correcto para detenerlo, además de un sistema de cadenas que premia encadenar regates y pases para cargar tiros más potentes. El modo historia permite además crear tu propio jugador y entrar en la selección japonesa junto a Tsubasa, en un año de Mundial en el que este regreso es la excusa perfecta para que los millennials vuelvan a sentirse como aquellos niños que se quedaban pegados a la pantalla cada tarde.
