10Riga, Letonia: Art Nouveau y Báltico en una escapada asequible
Riga es una de las capitales europeas donde más rinde el euro este septiembre: los vuelos de ida y vuelta desde España rondan los 150-200 euros (desde Málaga a partir de unos 152, desde Barcelona unos 163, con directos de airBaltic desde Madrid en unas cuatro horas) y hay paquetes de vuelo, hotel y desayuno desde 375 euros por persona. En tierra la lógica se mantiene: un almuerzo en el Mercado Central, levantado en cinco hangares de zepelines de la Primera Guerra Mundial, sale por 5-8 euros; una cena sentado ronda los 15-25; y los museos, entre 5 y 10. Septiembre, además, cierra la temporada alta: el casco medieval, Patrimonio de la Humanidad desde 1997, se pasea sin multitudes, con temperaturas de 10 a 17 grados, unas cinco horas de sol diarias y lluvias puntuales que apenas estorban.
El gran reclamo no cuesta nada: Riga atesora la mayor concentración de edificios Art Nouveau del mundo, más de 800 fachadas que ocupan un tercio del centro, levantadas durante el boom económico de la ciudad a comienzos del siglo XX. La calle Alberta es la mejor galería al aire libre, con los edificios de Mijaíl Eisenstein —padre del cineasta Serguéi— poblados de máscaras, esfinges y rostros que se contemplan gratis desde la acera; el Museo Art Nouveau, en el número 12, cuesta unos 5 euros. Por menos de 10 se sube a la torre de San Pedro para abarcar los tejados rojos y el río Daugava. Y como el presupuesto no es excusa, queda el Báltico: un tren de 30 minutos por unos 1,5 euros lleva a las playas de arena de Jūrmala, el remate perfecto para una escapada que combina museo urbano y costa sin arruinar la cuenta.
