La filtración masiva de Grand Theft Auto VI que se ha producido durante las últimas semanas, con múltiples vídeos del hacker Cyberleek, es solo el último y más ruidoso eslabón de una larga cadena de escapes que han sacudido a la industria del videojuego. Antes de que el famoso leacker irrumpiera en Rockstar, títulos tan esperados como The Last of Us Parte II, Pokémon Sol y Luna o Half-Life 2 ya habían visto comprometidos sus secretos más celosamente guardados, a veces con consecuencias devastadoras para sus creadores: retrasos, reescrituras de guion o pérdidas millonarias.
Esta lista reúne algunas de las filtraciones más impactantes de las últimas dos décadas, desde el robo del código fuente de Half-Life 2 en 2003 hasta el colosal 'Gigaleak' de Nintendo en 2020, pasando por el datamining de la demo de Pokémon Sol y Luna o la lista de luchadores de Super Smash Bros. Ultimate revelada por una foto borrosa en foros. El criterio es doble: por un lado, el alcance del daño causado al desarrollo o al lanzamiento del juego; por otro, la singularidad del método empleado, que demuestra que no hay blindaje perfecto cuando una comunidad entera está dispuesta a desenterrar lo que las compañías quieren mantener oculto.
7Red Dead Redemption 2 (2018): el mapa llega a la red por una guía
Rockstar Games había hecho del secretismo su seña de identidad antes del lanzamiento de Red Dead Redemption 2, pero ese blindaje se rompió a solo unos días del estreno, fijado para el 26 de octubre de 2018. Las páginas de la guía oficial en alemán, editada por Piggyback en colaboración con el estudio, llegaron antes de tiempo a manos de un usuario de Reddit, Mco_yum_yum, que fotografió sus desplegables; otro miembro del foro, tomcruise_momshoes, cosió los fragmentos en una sola imagen que mostraba el mapa completo del juego. La instantánea, borrosa pero demoledora, se propagó por las redes en cuestión de horas y confirmó lo que hasta entonces era solo especulación: las dimensiones del mundo abierto y las localizaciones que Rockstar guardaba bajo llave.
La trascendencia de la fuga estaba en lo que desvelaba. El mapa confirmaba que casi todo el territorio del Red Dead Redemption original regresaba —Flat Iron Lake, Armadillo, Tall Trees, Fort Mercer o el rancho MacFarlane—, mientras que México quedaba fuera, y dejaba ver una enorme región nueva al noreste que, según las primeras comparaciones, superaba en extensión al juego de 2010. Además, la filtración de 2018 daba credibilidad retrospectiva a otra fuga de 2016, cuando apareció en NeoGAF un mapa temprano que su propio autor retiró y que el tráiler de mayo de 2018 acabó avalando al mostrar nombres como Valentine, Van Horn o Annesburg. Días antes de que nadie pudiera cabalgar por esos paisajes, la geografía entera de la precuela ya era pública.
