7 escapadas europeas que aún puedes reservar por menos de 100€ antes de que acabe septiembre

5
Budapest: baños termales y margen para vivir como local

Una escena invernal nevada en los baños termales Széchenyi en Budapest, Hungría, bajo un cielo azul claro.

La capital húngara entra en esta lista gracias a una de las ofertas estrella de la temporada: vuelos de ida y vuelta desde Madrid por 89 euros con Kiwi.com, válidos para viajar hasta el 30 de septiembre. Con ese billete, el grueso del presupuesto queda cubierto y el resto se reparte entre lo que hace única a Budapest: sus baños termales. El Széchenyi, abierto desde 1913 y el mayor balneario medicinal de Europa, reúne tres piscinas exteriores y quince interiores bajo una fachada neobarroca; la entrada con taquilla ronda los 11.000 florines entre semana (unos 27 euros) y sube a 12.500 el fin de semana. En septiembre, con el agua a 38 grados y el aire aún templado, el contraste de vapor y calor al aire libre sigue siendo el plan más budapestino; los viernes, además, prolonga su horario hasta las 22.00 y el baño se convierte en plan de noche.

El margen para vivir como local está en los otros balnearios y en la vida cotidiana. El Rudas conserva una cúpula otomana del siglo XVI y una piscina en la azotea con vistas al Danubio por unos 13 euros, mientras el Lukács, el favorito de los vecinos que acuden a diario como quien va al bar de la esquina, cuesta unos 12 y entra gratis con la Budapest Card. Fuera del agua, los precios sostienen el presupuesto: un menú del día ronda los 8-12 euros, una cerveza en un ruin bar del barrio judío cuesta entre 2 y 3 euros y el abono de transporte de 24 horas sale por menos de 6. Con el vuelo cerrado por 89 euros, queda margen de sobra para un baño, un goulash en el Gran Mercado y pálinka en Szimpla Kert; son cifras que explican por qué Budapest se ha convertido en refugio de estudiantes y nómadas digitales, y por qué una escapada de fin de semana sabe a mucho más.

Publicidad