6Atenas: acrópolis, mercados y playas urbanas por menos de 100€
Atenas entra en esta lista por una razón contable: Ryanair une Madrid y Barcelona con la capital griega y, viajando entre semana a finales de septiembre, se pueden cerrar billetes de ida y vuelta desde unos 90 euros, con vuelos directos de unas tres horas y media. El mes es además el momento justo para la ciudad: el calor que en julio y agosto deja la Acrópolis por encima de los 35 grados se suaviza hasta los 24-28, el agua de la Riviera ateniense se mantiene en torno a los 24 y, a partir de mediados de mes, las colas de la temporada alta desaparecen y los hoteles del centro, de Plaka a Koukaki, bajan de su pico estival. Esa ventana de entretiempo, con sol de verano sin agobio, es la que permite que el presupuesto cuadre.
Una vez en tierra, el dinero rinde más que en casi cualquier otra capital europea. La Acrópolis cuesta 30 euros desde abril de 2025, pero el último fin de semana de septiembre la entrada es gratis con las Jornadas Europeas del Patrimonio; el resto de los imprescindibles —el mercadillo de Monastiraki, el barrio de Plaka, el paseo peatonal a los pies de la roca— no cuestan nada. La rareza de Atenas es su litoral urbano: el tranvía sale de la plaza Syntagma y en unos 50 minutos deja en Glyfada, la playa de arena dorada con chiringuitos donde los atenienses se bañan de verdad, por 1,20 euros el billete. Con un gyros por 3-4 euros, una cena de taberna por unos 15 y el abono de cinco días de transporte por 9, la escapada combina patrimonio, mercados y baño sin romper el presupuesto.
