Un estudio revela que TikTok influye en el apetito de los adolescentes y siembra la polémica

Una investigación con adolescentes de 15 y 16 años muestra cómo los vídeos de comida e influencers activan el deseo de comer. También apunta a los padres como el freno más eficaz.

TikTok no solo te pega a la pantalla: también influye en lo que los adolescentes quieren comer. Un estudio difundido esta semana en el Journal of Nutrition Education and Behavior pone cifras y testimonios sobre la mesa.

Qué dice exactamente el estudio

El trabajo, liderado por Adrianna Bell desde la Universidad de Minnesota, se basa en cuatro grupos focales con 25 estudiantes de 15 y 16 años de una escuela secundaria del Medio Oeste. No se trata de una encuesta masiva, pero sí de una radiografía bastante fiel de cómo la generación que vive en TikTok procesa el contenido gastronómico.

Los participantes describieron la red social como un entorno muy absorbente para la comida: recetas, tendencias virales, reseñas de restaurantes, promociones de influencers, diarios de dietas y anuncios. Todo aparece mezclado en TikTok, la red social de vídeos cortos.

Publicidad

La presentación visual manda. Ver un plato jugoso o a un creador con un cuerpo atractivo dispara el interés, y a veces algo más. Varios adolescentes contaron que intentaban imitar las dietas de influencers a los que asociaban con un físico que querían copiar.

Influencers, músculos y dietas de 22 días

Uno de los testimonios resume esa lógica: vio a 'tipos musculosos' en la app, entró a sus cuentas para ver qué comían y acabó cambiando su forma de comer. Spoiler: no siempre fue para bien.

La cosa se complica con los alimentos que no están disponibles. Los chavales describieron frustración cuando veían comida apetecible de otros países o difícil de conseguir. El deseo inmediato choca con la realidad y deja una sensación de enfado que el estudio recoge literal.

La comida se convierte en contenido y el deseo en una notificación más.

Luego hay un contrapunto interesante: los adolescentes no son crédulos con todo. Varios desconfían de los anuncios encubiertos y de los creadores que exageran para ganar dinero. Saben cuándo alguien está vendiendo; otra cosa es que siempre puedan resistirse.

Los padres aparecen como el freno más eficaz. Aunque muchos no controlan el uso diario de TikTok, sí lograron cortar la exposición al contenido alimentario o abrir conversaciones críticas. La propia Bell destaca que esas charlas importan más de lo que parecen.

El testimonio de una madre lo resume: la gente en TikTok tiene estilos de vida y cuerpos distintos, y seguir los mismos pasos no garantiza el mismo resultado. Un adolescente contó que aprendió esto 'por las malas', tras seguir una promesa de de adelgazamiento de 22 días que la plataforma le sirvió de pequeño.

Publicidad

El patrón que ya conocemos (y lo que sí depende de nosotros)

El estudio no dice que TikTok cause trastornos alimentarios por sí solo, pero sí que esa combinación de contenido visual y scroll infinito activa mecanismos de recompensa que pueden interferir con el control de impulsos.

Los autores piden una regulación más estricta del marketing alimentario dirigido a los jóvenes. No es la primera vez que se vincula a TikTok con los hábitos de la Generación Z; ya existían señales similares con los retos virales de dietas y los clips de 'what I eat in a day'. La diferencia ahora es que el estudio aterriza el debate con voces reales.

La pregunta que queda en el aire es hasta dónde llega la responsabilidad de la plataforma y cuánto puede frenar una conversación cara a cara. Porque la app, como decía una participante, te mete el deseo por los ojos aunque la comida esté al otro lado del mundo.

📱 El TL;DR (Too Long; Didn't Read)

  • 👤 De quién hablamos: De TikTok y su contenido gastronómico visto por adolescentes.
  • 📲 En qué red social ha pasado: TikTok, con vídeos de comida, dietas e influencers.
  • 🔥 Por qué es viral: Porque cuestiona cuánto moldea la app el apetito de la Generación Z.