La hija de Juan Tamariz, Ana, ha roto su silencio este viernes para responder a la viuda del mago. Lo ha hecho sin levantar la voz: magia sí, polémica no.
Salseo-O-Meter
Nivel de salseo: 8/10. Una viuda que habla, una hija que no quiere entrar, un amigo que suelta todo lo demás. La herencia de Juan Tamariz se ha convertido en el culebrón del verano y aún queda el homenaje de octubre.
La respuesta de Ana: magia sí, dimes y diretes no
Ana Tamariz solo quiere hablar de su padre como maestro. Nada de herencias, ni de residencias, ni de visitas. En conversación con El Español, ha dejado las cosas claras: 'Yo si queréis hablar de la fundación, de la escuela, del homenaje que le vamos a hacer en octubre a mi padre, a El Maestro, a Juan Tamariz, adelante, aquí estoy. Para otras cosas, no'. Ana Tamariz solo quiere hablar de magia.
El recado va directo a Consuelo Lorgia, la última mujer del mago, que horas antes había hecho unas declaraciones demoledoras. Ana no menciona su nombre, pero no hace falta. Su silencio es la respuesta más contundente.
A los minutos de contactar con ella, la hija de Juan envía por WhatsApp imágenes y un vídeo del último adiós en el Tanatorio de San Isidro. 'Queridos periodistas, os envío estos vídeos de las palabras de agradecimiento que nos regaló Moisés Rodríguez, como portavoz', escribe. También comparte las fotos de Paco Manzano, un doble espacio que ya es marca de la casa.
Hay una forma de ganar un drama de herencia sin subirse al ring: negarse a pelear en público.
El amigo de Juan Tamariz que lo ha contado todo
Un buen amigo del mago sale en defensa de los hijos. 'Esos hijos sólo han velado por el bienestar de un padre enfermo de párkinson, y con unos problemas de movilidad terribles', cuenta a El Español. Y añade una frase que retumba: 'Lo de la residencia fue de común acuerdo entre Juan y sus hijos. ¡Parece que los hijos secuestraron al padre!'. El amigo lo llama 'un gesto feísimo'.
La alusión es clara: Consuelo Lorgia habría insinuado irregularidades en los últimos meses de vida del ilusionista. El amigo asegura que los cuatro vástagos tienen 'la conciencia tranquila' y remata con un detalle que apunta al corazón del asunto: 'Cuando los amigos de él dicen en el tanatorio que Juan tenía la cabeza en su sitio hasta el final, que estaba bien, ¿hace falta decir más?'.
Detrás de todo esto late una pregunta incómoda: ¿por qué la viuda ha hablado ahora, con el duelo tan reciente? El homenaje de octubre será la próxima cita.
Por qué esta guerra de herencia se parece a todas las demás
No es la primera vez que el legado de una figura enorme se convierte en un campo de batalla entre viuda e hijos. Ocurrió con Lola Flores, con Rocío Jurado y con tantos artistas cuya obra y cariño popular se mezclan con cuentas, propiedades y egos. La disputa por Juan Tamariz repite el patrón: la viuda habla, los hijos callan, los amigos filtran. La postura de Ana es la más inteligente.
Ana Tamariz se refugia en la magia, la escuela y el homenaje de octubre. Es la única de los cuatro hijos que siguió el camino artístico del padre, y se nota. Convierte el ruido en promoción de su legado: la Gran Escuela de Magia Ana Tamariz, las fotos de Paco Manzano, el vídeo de agradecimiento.
El ventilador seguirá girando, sobre todo con ese homenaje en octubre en el horizonte. Ahí estará Ana, y probablemente también Consuelo. La pregunta es si para entonces la guerra se habrá apagado o habrá subido un punto más. De momento, la hija del mago lo tiene claro: para hablar de polémica, no está. Para hablar de magia, la entrada de Wikipedia del mago es un buen punto de partida.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 ¿Quiénes son los protagonistas? Ana Tamariz, hija y continuadora del legado, y Consuelo Lorgia, la viuda del mago.
- 🔥 ¿Cuál es el drama? La viuda suelta declaraciones demoledoras y Ana responde sin entrar: magia sí, polémica no.
- 📲 ¿Por qué todo internet habla de esto? Porque Juan Tamariz era un genio queridísimo y su herencia promete culebrón todo el año.



