La caída de los influencers apunta a Roro y Marta Díaz: el público ya no aguanta más

Roro pierde fuelle tras sus disculpas y Marta Díaz convierte a su hermana en la enésima creadora de la casa. Internet ya no distingue entre contenido y exhibición, y el hartazgo se nota en cada clip.

La caída de los influencers ya tiene dos nombres propios: Roro y Marta Díaz. No es una pelea puntual ni un clip sacado de contexto: es el hartazgo de un público que llevaba meses pidiendo menos escaparate y más coherencia, y que este agosto ha explotado con varias polémicas encadenadas.

El hartazgo ya no es una rabieta de verano

El análisis que ha reactivado el debate lo firma ABC, y tiene un hilo claro: la Velada del Año del pasado 25 de julio funcionó como termómetro. Marta Díaz, creadora de 25 años con más de 4 millones de seguidores en Instagram y una docuserie en Prime Video, usó su presentación para colocar a su hermana recién cumplida la mayoría de edad. Casi medio millón de seguidores después, la jugada se leyó en redes como la enésima dinastía familiar, con las Pombo de espejo.

Y no fue solo Marta. Roro llegó a la Velada con ruido por su petición de pelear con un casco especial, y la cosa se puso peor cuando salieron a la luz supuestos comentarios despectivos sobre nacionalidades latinoamericanas y acusaciones de copiar el estilo de otra creadora. Ella pidió disculpas, dijo que el comentario lo hizo con 17 años y que lo de la frase de 'hoy a Pablo le apetecía...' era un efecto Mandela. Aun así, empezó a perder seguidores a velocidad de crucero.

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El runrún ya no era una crítica de un tuit: se convirtió en un clima. Otros creadores metieron la pata y avivaron el incendio, como Lucía Sánchez, que soltó aquello de que en España 'somos unos flojos', o Carliyo y Natalia Palacios, con su bronca por el eclipse. En todos los casos, el público respondió con la misma idea: vivís de la exposición, pero exigís trato de estrellas inaccesibles.

El público no está enfadado con que haya influencers: está agotado de que cada error se gestione como un ataque y cada nuevo rostro sea un producto.

La caída no es lo que parece

Aquí es donde hay que separar el salseo del análisis. Fabiana Sevillano y Abby, entre otras creadoras, ya han salido a decir que el linchamiento digital no es sinónimo de caída. No les falta parte de razón: la indignación de un sector de internet a menudo no toca a la audiencia que sí compra, sigue y consume. Roro ha perdido fuelle, sí, pero el grueso de grandes cuentas como las de María Pombo o Dulceida ni se ha movido.

El problema no es caer, es volver sin cambiar

Aun así, me parece un error despreciar el síntoma. Que el público exhiba hartazgo con las mismas estructuras que lo entretienen no es nuevo, pero esta vez hay un matiz: se está señalando a la maquinaria, no solo a un comentario puntual. La presentación de la hermana de Marta Díaz no fue una polémica, fue una declaración de intenciones. Y la gente lo registró al instante.

La pregunta que queda en el aire no es si los influencers van a desaparecer mañana, porque no. Es si volverá a ser suficiente con pedir perdón en una story y desaparecer unos días. Hay precedentes para el escepticismo: en cada temporada de polémicas, la red pide boicot y a la semana vuelve a ver el mismo contenido. Lo que cambia es la memoria acumulada.

El Salseómetro

Nivel de salseo: 8/10. Hay dos creadoras con millones de seguidores, una hermana lanzada como producto y una cascada de polémicas que se retroalimentan. Es el típico caso en el que internet se parte entre quién defiende la crítica y quién huele linchamiento (y ambos bandos lo están gozando).

📱 El TL;DR (Too Long; Didn't Read)

  • 👤 De quién hablamos: Roro y Marta Díaz, con el ecosistema de creadores español de fondo.
  • 📲 En qué red social ha pasado: Instagram y X, con TikTok y Twitch amplificando cada clip.
  • 🔥 Por qué es viral: La suma de polémicas ha convertido el hartazgo con los influencers en debate masivo.