2La deuda del Barcelona supera los 1.000 millones, mientras el Real Madrid cierra con beneficios
La deuda del Barcelona no es una cifra coyuntural, sino la losa que condiciona cada mercado de fichajes y cada inscripción de jugadores. Cuando Joan Laporta llegó a la presidencia en 2021, una auditoría de Deloitte certificó que el club estaba en quiebra técnica, con deudas y obligaciones futuras de 1.350 millones de euros. Cuatro años después, las cuentas aprobadas por la asamblea de socios en octubre de 2025 mantienen el patrimonio neto en números rojos, en -153 millones, y la deuda bruta ronda los 1.450 millones, la más alta del fútbol mundial según The Athletic. El propio tesorero del club, Ferran Olivé, elevaba el pasivo total, Espai Barça incluido, hasta unos 2.500 millones. Para sostener el proyecto, la directiva ha vendido el 25% de los derechos televisivos de LaLiga a 25 años y participaciones de Barça Studios, hipotecando ingresos futuros, mientras la masa salarial, de 534 millones en 2024-25, sigue superando el límite fijado por LaLiga y arrastra pérdidas como los 17 millones netos del último ejercicio.
El contraste con el Real Madrid no puede ser más elocuente. El club blanco cerró el curso 2023-24 como el primer equipo de fútbol que supera los 1.000 millones de ingresos en una temporada: 1.073 millones, un 27% más que el ejercicio anterior, con un beneficio neto de 16 millones y un patrimonio neto de 574 millones. Al año siguiente repitió, facturó 1.185 millones y elevó el resultado hasta 24 millones, con una caja de 166 millones y una deuda neta de solo 8,5 millones, porque la reforma del Bernabéu se financia aparte, con un préstamo específico de 1.130 millones. La gestión es antagónica: donde el Barça vende activos futuros para cuadrar el presente, el Madrid convierte el estadio renovado y el patrocinio en una máquina de ingresos que, según Deloitte, le deja 208 millones por delante del Manchester City y le mantiene al frente de la Money League por segundo año consecutivo. Esa distancia económica, más que los títulos, define hoy el dominio global del Madrid sobre su eterno rival.
