La aventura de Christopher Nolan con 'La Odisea' convierte el regreso de Odiseo a Ítaca en un laberinto de tiempo, memoria y destino, tal y como el director suele reinterpretar cualquier relato que toca. Pero antes de que su versión de Homero llegara a los cines, ya existía una forma de adelantarse: los videojuegos llevan años explorando las mismas obsesiones con un componente que el cine no puede ofrecer, que es la capacidad de decidir y errar dentro del mito. Esta lista reúne cinco títulos que no solo se ambientan en la Grecia clásica o en sus dioses, sino que comparten con la mirada de Nolan esa fascinación por las estructuras narrativas complejas, los héroes rotos y los viajes que son también una indagación interna.
El criterio para elegirlos no ha sido la fidelidad arqueológica ni el simple escenario mitológico. Hemos buscado obras donde el viaje del héroe se convierte en una experiencia interactiva con capas de lectura: hay un sandbox que te permite construir tu propia odisea, un roguelike donde cada muerte es un nuevo episodio del regreso, un semidiós que reescribe la épica, una aventura satírica que juega con los dioses y un título indie que eleva el mito a un plano casi pictórico. En algunas de ellas late ese pulso tan nolaniano de cuestionar la identidad, el sacrificio y el precio de llegar a casa, y además son juegos para jugar en la actual generación.
4Immortals Fenyx Rising
Immortals Fenyx Rising nació de un bug de Assassin's Creed: Odyssey: un fallo que colocaba cíclopes en la tripulación de Kassandra llevó a Ubisoft Quebec a plantearse un juego donde la mitología griega fuese el centro, no un decorado. El resultado, estrenado en diciembre de 2020, es un mundo abierto en la Isla Dorada: Fenyx, un héroe personalizable superviviente de un naufragio, debe liberar a los dioses petrificados por el titán Tifón. Para quien haya salido del cine de La Odisea, la conexión es directa: el relato se presenta como la historia que Prometeo narra a Zeus, un marco de narrador oral que evoca la tradición épica homérica, y el equipamiento incluye el arco de Odiseo, con flechas que se guían en pleno vuelo, además de las alas de Dédalo. Cíclopes, gorgonas, harpías y minotauros pueblan la aventura con una fidelidad al mito juguetona pero reconocible.
En lo jugable, no se limita a imitar a Breath of the Wild: trepar, planear, resolver puzles de física en las Bóvedas del Tártaro y encadenar combos aéreos componen un bucle ágil y gratificante. Las regiones del mapa, dedicadas a dioses como Afrodita, Ares o Hefesto, cambian de carácter y esconden secretos. Su gran baza es el tono: los comentarios de Zeus y Prometeo, que rompen la cuarta pared mientras la partida avanza, convierten el periplo en una comedia ligera que no sacrifica la épica. Sigue siendo fácil de recomendar hoy: la campaña dura unas 25 horas, más de 60 si se busca el 100%, y cuenta con tres expansiones de pago. En PC aparece a menudo con descuentos del 80-90%, con un mínimo histórico de 3,99 euros, y es jugable en consolas, PC y Steam Deck, aunque exige cuenta de Ubisoft.
