Madrid y Barcelona concentran hoy una oferta carnívora de alcance internacional sin necesidad de salir de España. Aquí conviven el asado porteño, la parrilla uruguaya, el rodizio brasileño, el yakiniku japonés con wagyu A5, la barbacoa americana, la caza tratada con criterio de alta restauración y la txogitxu vasca. La oferta ha crecido tanto que separar la vocación restauradora seria del simple reclamo turístico exige un filtro. Esta lista selecciona diez direcciones, cada una con su sello propio, que ejemplifican esa diversidad carnívora.
El criterio no ha sido buscar los cortes más caros, sino la honestidad del fuego y el respeto por la materia prima. Templos con solera, como La Vaca Argentina o Sagardi, conviven con propuestas más recientes que han renovado el panorama, como Carnal o Tasuku. También hay huecos singulares que hacen más rico el mapa gastronómico: un asador de caza a un paso de Gran Vía, una carnicería-grill en el Eixample o una barbacoa americana en Barcelona. Todos comparten la misma obsesión: que la carne, madurada o fresca, hecha con leña o con brasas, sea la protagonista absoluta.
8Casa Chuchu: el asador de leña con solera que ahora es furor
Lo primero que hay que aclarar: el nombre Casa Chuchu no remite, en las fuentes verificables, a un asador de leña de Madrid ni de Barcelona. El establecimiento que responde a ese nombre y que ahora acumula fama y reconocimiento está en Turón (Mieres, Asturias), a unos pocos kilómetros de la capital del concejo. Se trata de un chigre tradicional, gestionado por la tercera generación de la misma familia, que figura en la Guía Michelin con categoría de cocina regional y tradicional. En plataformas como TheFork alcanza una nota de 9,9 sobre 10 en valoraciones recientes de clientes reales, y ha sido señalado entre sus restaurantes de moda y gourmet mejor puntuados. La confusión con un asador madrileño de carnes exóticas no encuentra respaldo en ninguna fuente contrastada.
Si hay un motivo para que este Casa Chuchu figure en una lista de referencias carnívoras, es justamente su solera: tres generaciones al frente del fogón, carta corta de platos caseros con producto del día y cocciones lentas, y un menú de mercado que rota cada jornada. La Guía Michelin recomienda empezar por sus famosas croquetas de jamón y reservar hueco para el postre, un milhojas de crema. Es, en definitiva, la versión honesta y sin pretensiones de la cocina asturiana: sabor rotundo, ingrediente de calidad y trato de casa. Ahora bien, quien busque el asador de leña "furor" de la capital que menciona el titular debe saber que, con los datos disponibles, esa descripción no se corresponde con ningún local verificable bajo este nombre en Madrid; la recomendación real y contrastada apunta a la parroquia de Turón.
