Donald Trump amenaza con bombardear Omán y pide a Irán 'izar la bandera blanca' por el estrecho de Ormuz. La advertencia llega cuando expira esta semana el alto el fuego de 60 días pactado en junio y mientras Teherán negocia con Mascate una gestión conjunta de la vía marítima.
Indignómetro
Nivel de impacto social: 9/10. La tensión afecta a una ruta por la que transita cerca del 20% del crudo mundial, con efecto directo en el precio de la gasolina y de la factura energética en España pese a la distancia geográfica.
Qué ha dicho Trump y por qué amenaza a Omán
El presidente estadounidense lanzó la amenaza este lunes en una entrevista con Fox. "Si Omán se interpone, los bombardearemos sin piedad", declaró Trump, que también instó a Teherán a "izar la bandera blanca de la rendición". El mandatario aseguró que el "objetivo principal" de su Gobierno "siempre será que Irán no pueda tener, de ninguna manera, un arma nuclear.
La respuesta iraní no tardó en llegar. El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmail Baqaei, afirmó que las conversaciones con Mascate "continúan avanzando" y que ambas partes están "ultimando los detalles de una declaración conjunta". Baqaei achacó la demora a la "presencia de múltiples actores que interfieren", apuntando a Estados Unidos e Israel.
El Memorando de Entendimiento firmado en junio, conocido como el acuerdo de Islamabad, abría una ventana de 60 días para negociar un pacto más amplio. Ese plazo expiraba este lunes, aunque según Al Arabiya ambas partes han acordado extenderlo otros 60 días. Una fuente iraní, sin embargo, negó a Reuters que se haya producido esa prórroga.
Un alto funcionario iraní declaró a Reuters que Irán "no tolerará indefinidamente" el bloqueo naval estadounidense en Ormuz. Teherán comunicará su "plazo límite" a Washington y a los países de la región a través de mediadores.
La amenaza llega justo cuando Irán ultima un acuerdo con Omán para gestionar el estrecho, una ruta que Washington quiere reabrir de inmediato.
Qué está en juego para el bolsillo español
El estrecho de Ormuz es la arteria energética más vigilada del planeta. Por sus aguas transita aproximadamente una quinta parte del crudo comercializado en el mundo, y cualquier señal de bloqueo se traduce en horas en un encarecimiento del petróleo. Ese aumento termina llegando a los surtidores españoles porque el país importa la mayor parte de la energía que consume. En anteriores episodios de tensión en la zona, el barril de crudo experimentó subidas de doble dígito en cuestión de días, un movimiento que los automovilistas notan en el siguiente repostaje.
Irán negocia con Omán una gestión conjunta de la vía marítima, una soberanía que no existía antes de la guerra desatada a finales de febrero. El acuerdo busca establecer una ruta de tránsito marítimo seguro, pero Washington lo interpreta como un obstáculo para sus planes de reabrir el estrecho sin condiciones.
La escalada no es solo retórica. Según The Wall Street Journal, el régimen iraní se prepara para una guerra a gran escala y ha intensificado la producción de misiles y drones. El líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, otorgó más poderes a la Guardia Revolucionaria para mejorar su estrategia de guerra, mientras crecen las voces internas que piden pasar a una postura más ofensiva contra Estados Unidos e Israel.
El precedente que conviene recordar
No es la primera vez que la tensión entre Washington y Teherán da un vuelco a los mercados energéticos globales. En 2019, una serie de ataques contra buques en las proximidades de Ormuz generó un repunte del precio del crudo, un patrón que se repite cada vez que hay señales de inestabilidad en esa vía marítima. Aquel episodio dejó una lección clara: la prima de riesgo geopolítico llega antes a los surtidores que a los despachos.
La diferencia ahora es que la amenaza va más allá de la retórica. El acuerdo de Islamabad, firmado por el presidente iraní Masoud Pezeshkian y Donald Trump, establecía condiciones para ambos lados: Estados Unidos se comprometía a levantar el bloqueo y las sanciones, mientras que Irán aceptaba desminar el estrecho y permitir el paso de buques. Las dos partes se acusan mutuamente de incumplir el pacto.
Lo que conviene seguir en las próximas semanas es si la extensión de 60 días citada por Al Arabiya se confirma y si Omán firma finalmente el acuerdo con Irán. Si falla la negociación, los analistas no descartan un nuevo episodio de volatilidad en los precios de la energía.
📌 En claves: lo que debes saber
- Qué ha pasado: Trump ha amenazado con bombardear Omán si se interpone en la reapertura del estrecho de Ormuz y pide a Irán "izar la bandera blanca".
- Por qué te importa: La tensión puede encarecer la gasolina y la energía en España, al afectar a una ruta por la que transita el 20% del crudo mundial.
- A quién afecta: Consumidores de energía, empresas exportadoras e importadoras, y los países de Oriente Próximo.
- Hacia dónde vamos: Se negocia una extensión de 60 días del alto el fuego, mientras Irán ultima un pacto con Omán que puede chocar con los planes de Washington.



