Ola de calor: diez comunidades en aviso y claves para usar el aire sin disparar la factura

La AEMET mantiene avisos por calor en diez comunidades, con alertas en Galicia y Madrid. Un técnico de Hisense resume cómo usar el aire acondicionado sin que la factura se descontrole: 26 grados, filtros limpios y toldos.

La ola de calor del 17 de agosto pone en aviso a diez comunidades, con alertas en Galicia y Madrid. El aire acondicionado se convierte en el salvavidas de millones de hogares, pero el recibo de la luz puede amargar el alivio si no se usa con cabeza.

La AEMET mantiene los avisos activos mientras media España busca la temperatura perfecta. Aquí va la letra pequeña.

Qué dice la AEMET para hoy (y quién debe extremar el cuidado)

El organismo estatal no habla de una ola de calor cualquiera: son diez las comunidades que amanecen con aviso por temperaturas extremas. Las alertas se concentran en Galicia y Madrid, donde el golpe de calor se espera más intenso hoy, 17 de agosto. El resto de comunidades afectadas se reparten por la mitad sur y el interior peninsular. Aunque el aviso no implica riesgo máximo en todas, sí recomienda precaución durante las horas centrales del día, entre las 12:00 y las 18:00, cuando el termómetro aprieta más.

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El patrón es el mismo de los últimos veranos: temperaturas por encima de la media, mínimas que no bajan de 20 grados por la noche y una sensación de agobio que se cuela dentro de casa. La diferencia está en lo que hacemos con el aire acondicionado. Y ahí, la factura manda.

La temperatura que recomienda el técnico de Hisense y cuánto sube si la bajas

La primera clave está en el termostato. Pozo recomienda seleccionar una temperatura en torno a los 26 grados: suficiente para el confort y equilibrada para el consumo. Bajar mucho más puede dar una sensación rápida de frescor, pero obliga al equipo a trabajar más. 'Cada grado que reducimos aumenta bastante la factura', avisa. Traducción: pasar de 26 a 22 grados puede disparar el gasto eléctrico del equipo.

alerta AEMET hoy

El segundo error habitual es apagar y encender el aire varias veces al día pensando que así se ahorra. Pozo sostiene que es más eficiente mantener el equipo a una temperatura estable que someterlo a arranques constantes. La tecnología inverter (la que ajusta la potencia del aparato a la demanda real, sin picos bruscos de arranque) ayuda precisamente a que el consumo no se dispare cada vez que encendemos el split.

La factura no entiende de golpes de calor: cada grado de más que pides al aire se cobra su peaje al mes siguiente.

Persianas, toldos y cortinas son el truco más sencillo y barato. Cuanto menos calor entre en casa, menos esfuerzo tendrá que hacer el aparato para llegar a esos 26 grados. Bajar persianas y usar toldos en las horas centrales reduce el consumo. El aire no debería trabajar solo.

El ventilador tampoco es el enemigo. No enfría el aire, pero mejora la sensación térmica y puede sustituir al aire en las noches menos extremas. Combinar ambos sistemas es la estrategia que Pozo recomienda para reducir horas de uso sin perder confort. 'El recibo no perdona', pero un ventilador consume mucho menos que el compresor del split.

En el mantenimiento también se juega la factura. Los filtros sucios obligan al equipo a esforzarse más. Conviene limpiarlos al menos una vez al año y, sobre todo , no esperar al primer golpe de calor. La recomendación es adelantar la revisión a febrero, marzo o abril, cuando los instaladores no están saturados. Ojo con la humedad: tender ropa dentro de casa aumenta la sensación de agobio y hace que el aire trabaje más. Mantener la humedad alrededor del 50% puede marcar la diferencia.

Para quien esté pensando en comprar un aparato nuevo, la eficiencia energética es la clave. Un equipo más eficiente puede costar más al principio pero consume menos y se amortiza con el uso. Los aires portátiles han crecido como alternativa para viviendas sin instalación fija. Eso sí, suelen ser menos eficientes que un split bien dimensionado.

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Por qué repetimos los mismos errores cada verano

Cada verano pasa lo mismo: con el primer pico de calor, las llamadas a técnicos se disparan y las tiendas agotan los equipos portátiles. Hace dos años, en plena ola de calor de 2024, los precios del aire acondicionado portátil se dispararon porque la demanda se concentró en dos semanas. La lección no la aprendimos del todo: seguimos sin revisar los filtros hasta que el aparato no enfría y bajamos el termostato como si el split no tuviera límite de consumo.

La recomendación de Pozo no es nueva; coincide con la que mantiene el IDAE (Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía): 26 grados en verano. Lo que cambia es la urgencia. Las olas de calor son cada vez más frecuentes. Mientras la AEMET activa avisos, millones de hogares repiten el mismo gesto automático: cerrar ventanas a las doce y poner el aire a 20 grados. El confort inmediato se paga a final de mes.

Merece la pena hacerse una pregunta práctica: ¿qué hago esta tarde para no llegar a agosto que viene con la misma angustia? Revisar los filtros esta semana (aunque no sea el momento ideal), bajar persianas antes de encender el aire y programar una temperatura estable de 26 grados. Las pautas son baratas. El error es no aplicarlas hasta que llega la factura.

En resumen (para tu bolsillo y tu salud mental)

  • 🌍 ¿Qué ha cambiado? Diez comunidades están en aviso este 17 de agosto, con alertas en Galicia y Madrid.
  • 👥 ¿A quién afecta exactamente? A ti si vives en una de esas zonas y usas aire acondicionado; la factura lo notará si bajas de 26 grados.
  • ¿Qué puedes hacer al respecto? Poner 26 grados, bajar persianas, usar ventilador y revisar los filtros para no disparar el consumo.