Un urólogo de Milán zanja la duda: llevar calzoncillos debajo del bañador irrita la piel

Nicola Macchione, urólogo de la Universidad de Milán, explica cómo el hábito daña la película hidrolipídica y abre la puerta a irritaciones e infecciones. Otros especialistas españoles coinciden: los bañadores ya están diseñados para no necesitar una capa extra.

Reconócelo, tú también has dudado alguna vez si meter los calzoncillos debajo del bañador era buena idea. Pues Nicola Macchione, urólogo de la Universidad de Milán, acaba de zanjar el debate con un argumento que no deja lugar a dudas.

Llevarlos, lejos de ser una capa extra de protección, aumenta la irritación y empobrece la película hidrolipídica protectora de la piel. Esa sustancia natural es la barrera que nos defiende de bacterias, hongos y roces constantes, y el combo calzoncillo-bañador la machaca.

¿Por qué es mala idea (aunque lo haga medio mundo)?

La clave está en la humedad. El algodón absorbe el agua del mar o la piscina, pero tarda una eternidad en secarse, sobre todo si lo llevas debajo de un bañador ajustado. Así que la zona genital se queda húmeda y caliente durante horas, justo el caldo de cultivo perfecto para las irritaciones y los hongos.

Publicidad

El doctor Javier Cambronero, del Hospital Quirónsalud San José de Madrid, lo explicó así de claro en La Sexta: “Llevar ropa interior debajo del bañador resulta incómodo porque pesa más al mojarse y tarda más en secar”. Y añadió un dato que pocos tienen en cuenta: si abusas de esta costumbre, puedes acabar con eccemas e infecciones por hongos en la ingle.

En verano, sudor, calor y humedad ya son una amenaza por sí solos. Sumar una prenda de algodón empapada es como echarle gasolina al fuego de las infecciones fúngicas.

Mantener la zona genital seca y ventilada es la única forma de evitar que se convierta en el hogar soñado de los hongos.

El origen surfero de una costumbre que no convence a los médicos

¿De dónde viene esta manía? De la cultura surfera. Muchos surfistas empezaron a usar calzoncillos debajo del bañador para evitar que la tela quedara transparente al mojarse o por simple comodidad sobre la tabla. Con el tiempo, el hábito se extendió fuera del agua sin ton ni son.

Pero los especialistas son tajantes: los bañadores ya tienen un forro diseñado para absorber la humedad sin dañar la piel. No necesitan un extra.

La recomendación médica es sencilla y contundente: usa el bañador tal cual está pensado, sin capas extra, y cámbiate en cuanto salgas del agua. Ni calzoncillos, ni remojo eterno.

El veredicto de los urólogos: ni calzoncillos, ni remojo eterno

Si te paras a pensarlo, tiene lógica. Los bañadores actuales vienen preparados para mantener la zona seca y ventilada. Añadir una prenda de algodón no solo es un incordio, sino que rompe ese equilibrio natural y abre la puerta a infecciones.

🧠 Para soltarlo en la cena

La humedad y el roce convierten la ingle en una jungla de hongos.

Publicidad