Marruecos aceptará a todos los menores no acompañados marroquíes que están en España si el Gobierno elimina las trabas judiciales y administrativas que bloquean su retorno. Así lo ha asegurado una fuente diplomática de Rabat esta semana, en declaraciones recogidas por EFE. La oferta reactiva un compromiso bilateral que lleva años encallado.
La oferta de Rabat: "Marruecos cumple sus compromisos"
La fuente, que no ha sido identificada, insistió en que el rey Mohamed VI dio instrucciones claras para trabajar en la repatriación. "Marruecos ha asumido compromisos muy claros sobre este asunto", afirmó. Además, recordó que el acuerdo ya se recogió en un comunicado conjunto de los ministerios de Interior de ambos países en junio de 2021, tras la crisis migratoria de Ceuta, cuando miles de menores cruzaron la frontera.
El principal escollo, según Rabat, no es la identificación de los menores —ese proceso no constituye un problema—, sino "las medidas administrativas y, en ocasiones, judiciales en España". La diplomacia marroquí también criticó que parte de los medios y de la clase política española aborden este asunto "como si Marruecos hubiera incumplido un compromiso", cuando, sostienen, la realidad es la contraria.
Las barreras legales que frenan el retorno
El punto más polémico de la declaración es la referencia a esos "obstáculos" que, según Marruecos, pone la propia legislación española. En España, los menores extranjeros no acompañados están protegidos por un régimen jurídico específico: la Ley de Extranjería y su reglamento otorgan a la administración la tutela y obligan a valorar el interés superior del menor antes de cualquier repatriación. Este procedimiento, que incluye la audiencia del menor y de la fiscalía, ralentiza los retornos y, en algunos casos, los bloquea.
Además, algunas ONG y organismos de protección de la infancia defienden que, en muchos casos, el retorno a Marruecos puede no ser la mejor opción si el menor no tiene un entorno familiar seguro. La fuente marroquí acusó a estas entidades de favorecer la permanencia de los chicos en los centros de acogida españoles, una postura que, a su juicio, convierte en un arma política el debate.
Desde Moncloa no han reaccionado aún a estas declaraciones. La tensión política en torno a la acogida de menores no acompañados es alta, especialmente en comunidades como Canarias, que llevan años reclamando un reparto más justo.
El acuerdo de 2021 prometía agilizar los retornos, pero el procedimiento judicial y administrativo en España lo ha frenado durante cinco años.
El precedente: de la crisis de Ceuta a las promesas incumplidas
La voluntad marroquí de recuperar a sus menores no es nueva. Ya en 2021, tras la entrada masiva de migrantes en Ceuta, los dos gobiernos firmaron un comunicado en el que Rabat se comprometía a readmitir a los menores. Cinco años después, los retornos efectivos han sido mínimos porque los procedimientos administrativos y judiciales nunca llegaron a simplificarse.
En 2024, el ministro de Asuntos Exteriores marroquí, Naser Burita, ya puso el foco en las "lagunas" de las legislaciones europeas y reclamó soluciones. Ahora, el mensaje se repite con más fuerza. La cuestión no solo tensa las relaciones bilaterales, sino que alimenta un debate interno en España sobre el modelo de acogida y la capacidad de las comunidades autónomas para gestionar a estos jóvenes.
Los próximos pasos dependen del Gobierno español. Cualquier reforma para sortear los obstáculos que señala Rabat chocaría con la protección que la ley otorga a los menores y con la presión de organizaciones de infancia. Mientras, los centros de acogida siguen al límite y el desencuentro diplomático aplaza una solución.
📌 En claves: lo que debes saber
- Qué ha pasado: Una fuente diplomática marroquí asegura que Marruecos está dispuesto a recibir a todos sus menores no acompañados si España elimina las trabas judiciales y administrativas que impiden la repatriación.
- Por qué te importa: El bloqueo de los retornos mantiene una presión migratoria sobre los centros de acogida y aviva el debate político sobre la respuesta a la crisis de menores.
- A quién afecta: A los miles de menores marroquíes en España, a las comunidades autónomas que los tutelan y a la relación diplomática entre ambos países.
- Hacia dónde vamos: Sin una reforma legal en España, los retornos masivos seguirán estancados y el tono de Rabat podría endurecerse.



