Si trabajas en una empresa que usa algoritmos para decidir tus horarios, tus tareas o incluso tu despido, atento. El Gobierno prepara una reforma que te va a afectar directamente. El Ministerio de Trabajo ha abierto la consulta pública del anteproyecto que ampliará la Ley Rider a todas las empresas que utilizan inteligencia artificial para organizar el trabajo, no solo a las plataformas de reparto.
La iniciativa, que debe transponer la directiva europea sobre trabajo en plataformas antes del 2 de diciembre de 2026, extiende por primera vez la transparencia y auditoría obligatoria de los algoritmos a cualquier compañía que emplee sistemas automatizados para gestionar a sus empleados, desde el empleo doméstico hasta la logística o los servicios profesionales.
De qué va esta reforma: no solo para repartidores
La Ley Rider de 2021 ya obligaba a plataformas como Glovo o Uber Eats a informar a los representantes de los trabajadores sobre cómo funcionaban sus algoritmos. Ahora, el nuevo texto da un salto de gigante: abarca a todas las empresas que organizan trabajo mediante plataformas digitales, sin importar el sector o el país donde estén establecidas. Según ha podido constatar este diario, el Ministerio ha colgado el borrador en el portal de participación pública para recabar aportaciones durante la primera quincena de agosto.
La medida responde a la rápida implantación de la inteligencia artificial en la gestión laboral y al riesgo de que los algoritmos puedan afectar a derechos básicos como la jornada, la desconexión o incluso la estabilidad en el empleo. El Gobierno quiere que la futura ley sea compatible con el Convenio 193 de la OIT, el primer tratado internacional sobre trabajo decente en la economía de plataformas, que incorpora garantías de negociación colectiva, protección social y transparencia algorítmica.
La medida amplía una obligación que hasta ahora solo afectaba a Glovo o Uber Eats: cualquier empresa que use algoritmos para gestionar empleados tendrá que auditarlos.
Qué derechos nuevos traerá para los trabajadores
El anteproyecto introduce derechos concretos que van mucho más allá de la información. Se obliga a las empresas a garantizar una supervisión humana real de los sistemas automatizados, a proteger los datos personales de los empleados frente a decisiones algorítmicas y a asegurar una correcta clasificación de la relación laboral (evitando falsos autónomos). Además, los representantes de los trabajadores tendrán acceso a la lógica de los algoritmos que asignan tareas, evalúan el rendimiento o determinan los horarios.
En la práctica, esto significa que un algoritmo de asignación de turnos en una cadena de supermercados o el sistema de puntuación de una plataforma de cuidados a domicilio deberán ser auditables. Yolanda Díaz ya ha puesto como ejemplo las plataformas de empleadas del hogar, un sector donde la nueva regulación promete agitar el modelo de negocio.
Por qué Yolanda Díaz acelera ahora esta ley
La vicepresidenta segunda tiene prisa. La fecha límite de Bruselas es el 2 de diciembre y, además, Díaz está en plena campaña para dirigir la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Sacar adelante una reforma de calado reforzaría su candidatura en un momento en el que el diálogo social está estancado. Los empresarios llevan más de dos años sin sumarse a ningún acuerdo, mientras los sindicatos exigen avances urgentes en el registro horario y otras promesas laborales.
El recuerdo de la Ley Rider de 2021, aprobada con el respaldo unánime de CEOE y los grandes sindicatos, sirve de espejo: entonces se logró un consenso histórico. Ahora, el Ministerio espera acelerar las negociaciones a la vuelta del verano para tener la norma lista antes de fin de año. Fuentes sindicales ya han mostrado públicamente su apoyo a Díaz, pero advierten de que su firma en futuros acuerdos dependerá de que se impulse también el registro horario y la adaptación al Convenio 193 de la OIT.
Si el calendario se cumple, antes de que termine 2026 cualquier trabajador podrá exigir a su empresa que explique cómo le afectan los algoritmos. Una novedad que promete abrir un debate de calado sobre los límites de la inteligencia artificial en el mundo laboral.
📌 En claves: lo que debes saber
- Qué ha pasado: El Ministerio de Trabajo ha abierto la consulta pública de un anteproyecto para ampliar la Ley Rider a todas las empresas que usan algoritmos o IA en la organización del trabajo.
- Por qué te importa: La reforma obliga a auditar sistemas automatizados que deciden sobre horarios, tareas o despidos, garantizando transparencia y supervisión humana para todos los trabajadores.
- A quién afecta: A cualquier empresa que utilice plataformas digitales o algoritmos para gestionar empleados, desde repartidores hasta empleadas del hogar o cadenas comerciales.
- Hacia dónde vamos: La norma debe transponer una directiva europea antes del 2 de diciembre; el Gobierno retomará las negociaciones con sindicatos y empresarios en septiembre para aprobarla antes de fin de año.



