"He pensado en Franco": El dardo de un comunicador de TV3 contra una polémica foto del rey Felipe VI

Recientemente, una simple fotografía y un titular periodístico han sido el detonante para que un histórico rostro de la televisión autonómica catalana exprese su más profundo rechazo, desatando un intenso debate digital sobre la imagen mediática que se proyecta de la monarquía española en la actualidad.

Como marca la tradición de cada verano, Felipe VI y la Familia Real española se trasladan a Palma de Mallorca para cumplir con su agenda oficial y disfrutar de sus jornadas de descanso. El palacio de Marivent vuelve a abrir sus puertas para acoger la clásica recepción estival, un evento donde convergen autoridades locales y representantes de la sociedad civil. En estos encuentros, la dinámica suele estar marcada por la formalidad, donde los invitados realizan las correspondientes genuflexiones y buscan con insistencia estrechar la mano de los monarcas para conseguir la ansiada fotografía de rigor.

Para muchos observadores y críticos, esta exhibición pública del rey Felipe VI junto a Letizia y sus hijas representa una escenificación que dista mucho de la realidad del ciudadano medio. Mientras los medios tradicionales muestran estas jornadas como un merecido descanso tras un supuesto año de intenso trabajo, diversas voces disidentes perciben estos actos como una muestra de servilismo innecesario. Estos sectores críticos cuestionan la carga laboral real de la institución, considerando que la imagen de normalidad que intentan proyectar durante sus vacaciones es una fachada cuidadosamente diseñada.

Esta dualidad en la percepción ciudadana se hace especialmente evidente durante las mañanas mallorquinas. Mientras una parte del público celebra la cercanía de la Familia Real y ríe con sus intervenciones públicas, otros ciudadanos observan con gran hastío el despliegue mediático. Las salidas a navegar y las continuas comidas institucionales completan una agenda que, año tras año, reabre el debate sobre la utilidad y el coste de estos posados veraniegos en la isla balear.

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El protagonismo deportivo del rey Felipe VI en las regatas de vela

El protagonismo deportivo del rey Felipe VI en las regatas de vela
El protagonismo deportivo del rey Felipe VI en las regatas de vela - Fuente: Europa Press

Durante estos días, el rey Felipe VI participa activamente en la prestigiosa Copa del Rey de vela, un evento que atrae a numerosos medios de comunicación especializados y generalistas. Este año, todas las cámaras apuntaban al debut de la embarcación conocida como 'Hispania', la cual cuenta con el monarca situándose al frente de la tripulación.

El desempeño del equipo en las aguas del Mediterráneo ha sido ampliamente documentado por la prensa deportiva del país. Según las crónicas de los diarios, incluyendo EN Blau, la participación del navío ha resultado ser un éxito rotundo desde el primer minuto, logrando liderar la categoría reina de esta exigente competición marítima. Esta victoria inicial ha acaparado portadas y ha generado una oleada de crónicas que ensalzan la pericia técnica y el liderazgo del jefe del Estado frente al timón.

Sin embargo, este tratamiento informativo tan favorable no pasa desapercibido para los analistas de la comunicación. La forma en que se narran las victorias deportivas del rey Felipe VI suele levantar suspicacias entre aquellos profesionales del periodismo que consideran que existe una falta de objetividad evidente. Cuestionan si los elogios desmedidos responden verdaderamente al mérito deportivo o si, por el contrario, forman parte de una estrategia mediática para ensalzar la figura institucional.

La reacción periodística ante los triunfos del rey Felipe VI

En medio de este clima de alabanzas generalizadas, ha surgido una voz sumamente crítica. Hablamos de Jordi Robirosa, un mítico periodista deportivo que ha desarrollado toda su carrera profesional frente a las cámaras de TV3. Este presentador, que recientemente ha colgado las botas y disfruta de su jubilación, es recordado por los espectadores catalanes por su estilo inconfundible.

A pesar de encontrarse retirado del ejercicio activo del periodismo, Robirosa ha demostrado que no ha perdido ni un ápice de su agudeza analítica. Su capacidad para llamar a las cosas por su nombre sigue intacta, mostrándose más perspicaz que nunca al analizar la actualidad a través de sus plataformas digitales. En esta ocasión, el detonante de su indignación ha sido la lectura de una noticia publicada en el diario deportivo catalán Mundo Deportivo, enfocada en la reciente victoria marítima del monarca.

El medio en cuestión titulaba su crónica de la siguiente manera descriptiva y directa "El rey Felipe arranca líder". Al leer esta frase y observar la fotografía adjunta del Borbón, el histórico comunicador de TV3 no pudo contener su estupefacción. Para él, presentar al jefe del Estado como un talento indiscutible de las regatas supone un ejercicio periodístico que le resulta excesivo y poco creíble, llevándole a establecer paralelismos con épocas pasadas de la historia del país.

El duro paralelismo histórico sobre el rey Felipe VI y el dictador

El duro paralelismo histórico sobre el rey Felipe VI y el dictador
El duro paralelismo histórico sobre el rey Felipe VI y el dictador - Fuente: Europa Press

El periodista quiso hacer pública su reflexión para evidenciar lo que él considera una manipulación de la imagen pública: "Cuando he leído este titular, que proclama que nuestro monarca es un lince de la vela, he pensado en Franco, a quien colocaban unos salmones bien hermosos para que pudiera ganar las competiciones de pesca. No sé si me explico..."

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Con esta declaración, el presentador catalán hace referencia a una conocida práctica propagandística utilizada durante el régimen franquista. Durante aquellas décadas, cuando el dictador acudía a sus jornadas de pesca en los ríos del norte de España, su equipo de seguridad y los miembros más serviles de su séquito se encargaban de alterar la realidad. Secretamente, ataban y colocaban peces de gran tamaño directamente en el anzuelo para garantizar el éxito de la jornada.

El objetivo de aquella maniobra del pasado era asegurar que las cámaras del NO-DO pudieran filmar al dictador capturando piezas impresionantes, proyectando así una imagen de enorme destreza física ante la población. Al comparar aquella manipulación histórica con la actual cobertura de las regatas del rey Felipe VI, Robirosa lanza una crítica mordaz, insinuando que los triunfos actuales también podrían estar siendo facilitados o exagerados para proteger el aura de superioridad de la corona.