Nueve mujeres asesinadas en junio y julio. Solo una había denunciado antes. El Ministerio de Igualdad acaba de anunciar una nueva directriz que cambia las reglas del juego: la protección de la víctima de violencia machista será prioritaria aunque ella pida retirar la denuncia.
La decisión la tomó el Comité de Crisis del ministerio en su reunión del martes 28 de julio, al analizar los feminicidios más recientes. La conclusión fue clara: en un contexto de violencia de género, la mujer no actúa en libertad cuando solicita archivar el caso o levantar la orden de alejamiento. Por eso, el sistema judicial y policial debe primar la persecución del agresor y la protección de la víctima por encima de su petición de retirada.
Qué cambia con esta nueva directriz
El Comité de Crisis propone “recalibrar” el peso que se le da a la voluntad de la víctima en estos casos. La medida afecta sobre todo a los procedimientos en los que ella manifiesta que quiere retirar la denuncia o la orden de protección. Hasta ahora, esa solicitud podía frenar la intervención policial y judicial. A partir de ahora, las autoridades deberán seguir protegiendo a la víctima e investigando al agresor sin depender de su consentimiento.
Además, el comité recomienda replantear las conformidades (acuerdos de culpabilidad) en los procesos de violencia de género y los mutuos acuerdos en los procedimientos de familia cuando hay violencia. También pide no archivar de forma inmediata los casos en los que el agresor se suicida, para que las víctimas y sus hijos puedan acceder a las ayudas previstas.
La reunión sirvió para constatar un dato alarmante: de los nueve asesinatos machistas registrados en junio y julio de 2026, únicamente en uno existía denuncia previa. En siete de esos crímenes, víctima y agresor convivían, y cuatro estaban en fase de ruptura. Estas cifras, recogidas por el propio ministerio, han empujado al organismo a cambiar de enfoque.
Por qué es clave para quienes sufren violencia de género
La nueva instrucción puede acelerar la protección de mujeres que, por miedo, dependencia económica o presión del entorno, deciden dar marcha atrás en su denuncia. Esas situaciones no son una excepción: muchos agresores insisten en que la víctima retire la denuncia como condición. Con esta directriz, el sistema no se desentiende cuando la mujer da ese paso, sino que refuerza la vigilancia y el seguimiento.
El comité también ha puesto el foco en los menores. Ocho niños y niñas han quedado huérfanos por violencia de género en los dos últimos meses. En total, en 2026 ya son 22 los menores que han perdido a su madre por esta causa, y 532 desde 2013. Por eso, el ministerio propone estudiar un acompañamiento específico para ellos, con el fin de evitar que reproduzcan perfiles de agresor o víctima.
El Ministerio de Igualdad ha anunciado además una reunión extraordinaria con la Junta de Andalucía para analizar en profundidad los casos ocurridos en esa comunidad, especialmente los registrados en Málaga, que concentra varios de los feminicidios de julio.
La orden del ministerio no anula la decisión de la víctima, pero sí impide que esa retirada la deje sin protección.
Un precedente que explica el giro del ministerio
No es la primera vez que se aborda el problema de las retiradas de denuncia en violencia de género. Ya en 2022, un informe del Consejo General del Poder Judicial alertaba de que un porcentaje elevado de víctimas renunciaba a seguir con el proceso penal. La novedad ahora es que el ministerio da un paso más: no solo reconoce el problema, sino que ordena a los operadores jurídicos y policiales que ignoren ese retroceso de la víctima a la hora de valorar el riesgo.
Esto supone un cambio importante en la práctica diaria de jueces, fiscales y fuerzas de seguridad, que hasta ahora podían archivar un caso cuando la denunciante se echaba atrás. Ahora deberán consultar con las unidades de valoración del riesgo y mantener las medidas de protección si existe un historial de violencia, aunque la mujer insista en retirar todo. El mensaje del ministerio es claro: el Estado protege aunque la víctima diga que no lo necesita.
Con 32 mujeres asesinadas por violencia machista en lo que va de año y 1.373 desde 2003, esta instrucción llega en el peor julio de la serie histórica. El siguiente paso será ver cómo se traduce en protocolos concretos para la Policía Nacional, la Guardia Civil y los juzgados de violencia sobre la mujer. La reunión con Andalucía será una primera prueba de cómo encaja esta nueva política en el territorio.
📌 En claves: lo que debes saber
- Qué ha pasado: El Comité de Crisis del Ministerio de Igualdad ha acordado priorizar la protección a las víctimas de violencia machista aunque pidan retirar la denuncia o la orden de alejamiento.
- Por qué te importa: La medida puede evitar que mujeres en riesgo queden desprotegidas cuando el agresor las presiona para que retiren la denuncia; además, se refuerza la persecución penal.
- A quién afecta: A todas las víctimas de violencia de género que atraviesan un proceso judicial, a sus hijos y a los profesionales que intervienen (jueces, fiscales, policías).
- Hacia dónde vamos: Se preparan protocolos para aplicar la directriz en los juzgados y comisarías; habrá una reunión con Andalucía para abordar los casos más recientes.



