No todos los días una estrella de Hollywood descubre que es la protagonista no deseada de una novela. O quizá sí, pero esta vez el culebrón tiene nombre de autora de culto: Rachel Cusk acaba de publicar 'Life of M', una novela que Natalie Portman no quiere que leas. Y no es para menos: el libro parece pintarla como una actriz tensa, alienada y cortita en las crisis.
De la admiración al agravio en menos de un año
El pique entre la novelista y la actriz sorprende porque venían de una luna de miel literaria. Portman eligió 'Parade', de Cusk, para su club de lectura en 2024, y ambas compartieron una charla pública bastante cálida. Hasta ahí, todo amistad y admiración mutua. Pero con 'Life of M', la sintonía se ha ido por el desagüe.
La novela se centra en M, una actriz famosa que también ejerce de imagen de una gran marca (léase Dior), vive en una capital europea (París, ¿dónde si no?) y empezó en el cine con un papel infantil en una historia con ecos a 'Lolita'. Cualquier parecido con la trayectoria de Portman —protagonista de 'León: el profesional', modelo de Dior, afincada en París— es pura coincidencia. O no.
Las miguitas de pan que delatan a Cusk
Los detectives de internet no han tardado en atar cabos. M también interpreta a una bailarina en uno de sus papeles más recordados (hola, 'Cisne Negro'). Pero lo que más ha dolido es el retrato psicológico: la M ficticia se muestra incapaz de conectar con la gente normal y reacciona fatal cuando las cosas se tuercen. Una imagen que, según fuentes cercanas recogidas por UnHerd, refleja el desencanto real de Portman con el resultado final del libro.
La actriz no ha hecho declaraciones oficiales, pero sus representantes han intentado rebajar el vínculo entre ambas, asegurando que solo eran relaciones profesionales. Algo que chirría si recordamos que hace dos años estaban compartiendo escenario y halagos. El portazo es discreto, pero el mensaje está claro: aquí ha habido un enfado de campeonato.
El problema de fondo no es la ficción, sino la sensación de que alguien ha usado tu vida como materia prima sin pedirte permiso.
Cusk y su costumbre de jugar con fuego real
Para Cusk, la polémica no es nueva. La escritora británica lleva años transitando los límites entre autobiografía y ficción con una frialdad clínica que a veces se le ha vuelto en contra. En 2009, su libro 'The Last Supper: A Summer in Italy' acabó en la trituradora porque no camufló lo suficiente a las personas reales que retrataba y una amenaza de demanda hizo que la editorial retirase la primera edición.
En 2017, el memorialista Damian Barr se quejó amargamente de ser el modelo involuntario de un personaje en 'Transit'. Parece que Cusk ha decidido que la verdad literaria no necesita disfraces, y que si alguien se siente reconocido, es su problema. Pero esta vez la damnificada es una estrella de Hollywood con abogados y sin ganas de verse convertida en un personaje antipático.
Quizá la pregunta no es si Portman tiene motivos para el enfado, sino hasta qué punto un novelista puede canibalizar la intimidad ajena en nombre del arte. Cusk ya dijo en 2018 que «el personaje ya no existe», pero en sus páginas, la gente de carne y hueso sigue reconociéndose.
El resumen para vagos (TL;DR)
- 🎯 ¿Qué ha pasado? Rachel Cusk ha publicado una novela muy parecida a la vida de Natalie Portman.
- 🔥 ¿Por qué importa? Porque Portman está enfadada y reabre el debate sobre los límites de la autoficción.
- 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? A nosotros nos da un culebrón cultural de primer nivel; a los escritores, un aviso sobre demandas.



